Orgullo de ser manzaperina

bandera_gayMadrid era una ciudad con unas fiestas patronales poco exportadas o exportables si lo comparamos con San Fermín, La Feria de Abril o Las Fallas, hasta que llegó el Orgullo Gay y pronto fue acogida como fiesta grande de la ciudad, fiesta que ahora se pone en peligro por una multa de 160 mil euros. La razón de la multa el exceso de ruido.

Vamos a ponernos en festivos antecedentes. Vivo en una calle valenciana rodeada por 3 fallas. Las Fallas son agrupaciones de personas que hacen su monumento de corcho durante el año, muy bonitos por cierto, y el 19 de Marzo se queman tras permanecer plantado unos días en la calle, para llanto de las falleras. Las Fallas como fiesta duran una semana más o menos, pero los falleros tienen muchos otros saraos  autorizados a lo largo del año:  Presentaciones, fiestas en la calle, con disco-móvil hasta las tantas, calles cortadas para sentarse a hacer sus comilonas, y lo que se me hace  insoportable, la detonación de petardos. Aquí se explotan petardos por cualquier motivo, en cualquier día, bodas, bautizos y comuniones, porqe hoy es hoy, por supuesto en todos los eventos falleros y durante prácticamente un mes antes de las Fallas comienzan a sonar, viviendo los 10 días últimos hasta que arde todo, en un permanente estallido en el que apenas se pueden escuchar 30 segundos seguidos una detonación. En ocasiones te da un vuelco al corazón cuando de repente suena una tira de petardos en tu calle y te tiemblan las canillas del susto porque parece que ha empezado la guerra. Una mascletá, eso es ruido y atronador por cierto… pero a nadie se le ocurre ir a la una o las dos de la mañana a decirle a los falleros que dejen de hacer ruido con los castillitos de fuegos artificiales, y por supuesto aquí no hay multas en ninguna época del año, pese a que se detonan petardos que te arrancan la mano, las cifras de heridos por detonación de petardos en esta comunidad son espectaculares. Ruido también habrá en San Fermín, La Feria de Abril, etc., porque  una cosa está clara FIESTA=RUIDO, aunque unas sean más ruidosas que otras.

Me pongo en el lugar de los vecinos de Chueca que no pueden dormir, tanto me pongo en su lugar,  que yo tampoco puedo dormir, ni trabajar, ni pasear a mis perros a los que además tengo que dar ansiolíticos para paliar el estrés que les producen los petardos durante un mes fallero.  Si no me puedo largar de la ciudad que es lo hacen los que no son falleros y tienen una segunda residencia cerca de la ciudad, huyen en Febrero y vuelven casi en Abril. Asumo que para los vecinos de Chueca es molesto, como lo es para los vecinos que viven en cualquier plaza de pueblo cuando se planta la verbena que acaba a las 4 de la mañana.

Dicho esto, entiendo que las fiestas son parte de la cultura de una comunidad, Las Fallas traen a Valencia a un millón de visitantes, a nadie en su sano juicio se le ocurriría multar a la Junta Central Fallera por exceso de ruido, pese a que hay personas y animales que sufren de ansiedad durante un tiempo continuado y muchos agradeceríamos que no se detonasen petardos hasta que se planten las Fallas en la calle. Pese a mi sufrimiento, defiendo que la Fiesta es cultura.

Teniendo en cuenta, que la alcaldesa ha defendido estoicamente la candidatura de Madrid para los Juegos Olímpicos, pese a las mofas del cup of café con leche, y en general en el país hemos apostado por los macroeventos como medio de negocio, pues resulta llamativo, como dicen las malas lenguas,  que no se cuide una fiesta que genera beneficios, mejora la imagen de la ciudad que tiene una parte de mojigata de mantilla y misa difícilmente exportable a ese turismo de elite que se pretende motivar.

Aplicando una lógica neoliberal, querida alcaldesa, la fiesta del Orgullo le interesa, deja dinerito, atrae a la ciudad a ese turismo acomodado, sin muchas cargas familiares y acostumbrado a fundir pasta allí donde van. Además,  la fiesta del Orgullo ha sido asumida por gran parte de la población heterosexual que siente el Orgullo como suyo por ser una fiesta aperturista, integradora, colorida e incluso divertida. No sé si lo sabe, pero no todo el que viene al Orgullo es o debe ser Gay, lo que sí es cierto es que todos los que acuden, están de acuerdo en que tienen los mismos derechos que LGBT, se sienten plenamente integrados en la comunidad LGBT, y apoyan que LGBT no sean tratados bajo prejuicios obsoletos. Estos son ciudadanos del siglo XXI, que es donde estamos por cierto y demuestran que la ciudadanía está más avanzada que la política. Además en términos de marketing la imagen que aporta a la ciudad un Orgullo como el de Madrid, es moderna, actual, integradora, europea, que eso nos encanta y hace competir a Madrid con ciudades como Berlín o San Francisco, ¡Ohh yeah! 2017 Madrid Fiesta del Orgullo Mundial, venga, alcaldesa, ¿no ha pensado el gran negocio que está detrás?, ¿no ha pensado el empujón que le dará a la ciudad de Madrid? y lo mejor de todo, no se necesita inversión de campos de fútbol, ni de polideportivos, ni villas olímpicas. Sólo  permitir que el Orgullo se celebre. Le digo todo esto porque como le interesa tanto generar negocio en la ciudad de Madrid y le preocupan los empresarios que se ven damnificados por las huelgas y otras circunstancias que les impiden generar ingresos, pues esta es una oportunidad para que hoteles, restaurantes y tiendas, incrementen sus ingresos con la afluencia de visitantes con dinerito rico, rico y ganas de gastar. Según AEGAL, el Orgullo genera  más de 110 millones de euros para la ciudad de Madrid, con un impacto positivo sobre la actividad comercial y hotelera, que alcanza el  100% de ocupación en la semana del Orgullo, y un aumento del 30% del gasto en comercios. Como comentó Juan Carlos Alonso, secretario general de la asociación de empresarios: “Hay que destacar la creación de cientos de puestos de trabajo, así como la afluencia masiva de visitantes: según el propio Ayuntamiento es el acontecimiento que más turistas atrae a la ciudad de Madrid“.

Además, con lo bonito que se pone todo con tantos colorines, las drag queens con sus espectaculares trajes, que ya compiten con el carnaval tinerfeño, la gente dándose amor incondicional (algo tan cristiano), las carrozas por la ciudad como los reyes magos, los  arcoiris, las canciones de Karina, Camilo Sesto, Paloma San Basilio e incluso la más grande folklórica, Rocio Jurado… no me diga que no está bonito Madrid con tantos colorines, si parece una guardería.

Sé, querida alcaldesa, que no han tardado en vincular sus declaraciones sobre el matrimonio homosexual con las multas, ¡qué malintencionada es la gente! Aquellos que lanzan teorías conspiranoicas  poniendo en relieve su carácter conservador, ¿quieren decir que boicotea una fiesta que seguramente deja más dinero en Madrid que la verbena de la Paloma? Todo porque aludió a la ciencia con aquel asunto de las peras y las manzanas, ¡qué tikismikis es la gente! Deben entender que usted es una persona atareada. ¿Cómo va a estar al día de los avances de la ciencia cuando dirige el destino de millones de madrileños? La ciencia avanza a un ritmo vertiginoso, directamente proporcional a las inversiones en I+D,  ni siquiera con su equipo de asesores, llegarían a tener conocimiento de todos los avances como el injerto de  árboles pues eso es cosa de agricultores y quizás es competencia de la consejería de agricultura. Qué injusto es ahora que saquen a colación lo que usted comentaba acerca del matrimonio homosexual, con esa parábola de que si se junta una pera y una manzana no pueden dar nada porque son componentes distintos. Como sé que no tiene mucho tiempo,  voy a ponerle un ejemplo, la manzana con el tomate da el Redlove (qué bonito nombre), y los que lo han probado dicen que está delicioso con sus propiedades antioxidantes y todo. El Redlove ha iniciado su camino hacia la comercialización, según indica el artículo. Pero hay más ejemplos de frutas híbridas como el Peacharine (melocotón y nectarina), el Tangelo (mandarina y pomelo) o el Aprium (ciruela/albaricoque), con lo que igual la manzaperina está más cerca de lo que nos creemos y es que la ciencia es algo impresionante. Quizás quiso decir algo que es cierto y nadie le puede negar, de forma natural dos mujeres o dos hombres no pueden tener un hijo, pero miles de matrimonios  heterosexuales tampoco pueden, debido aun aumento misterioso de la infertilidad en los últimos años y  tienen que acudir a la ciencia para ello. Eso si deciden ser padres, porque tampoco es algo obligatorio para poder casarse, ¿o sí lo es?

Libres por un día en Canal 9

Canal_9 El periodismo consiste esencialmente en decir ‘Lord Jones ha muerto’ a gente que no sabía que Lord Jones estaba vivo.  GK Chesterton.

Hoy algunos apuntan que lo que ha muerto es el periodismo, porque dejó de apelar a la libertad de expresión hace mucho tiempo. No voy a entrar en si detrás están los grandes grupos mediáticos o en si las líneas editoriales son o no una censura impuesta a la labor del periodista. Los periodistas en sí mismos y de manera individual olvidan qué es hacer periodismo cuando su hipoteca y el colegio de los niños depende de su independencia informativa. No se les puede culpar. En realidad es algo que hacemos la mayoría. Hay pocos valientes en la viña del señor y hoy ser riguroso, es ser un valiente.

Lo que ocurrió ayer en Canal 9 no es más que la consecuencia de lo que ya teníamos claro que estaba pasando en el mundo de los medios de comunicación y es que la crisis del modelo informativo hasta donde lo conocíamos, ha cambiado con la aparición de internet. Ya no aceptamos con la misma naturalidad la información sesgada, comprometida con unos intereses porque sí. Buscamos informarnos como nosotros queremos, no como quieren los poderes políticos en el caso de los medios autonómicos o privados en el caso de los medios de grupos de comunicación. Tanto es así que los propios dueños de los medios no saben cómo adaptarse a este nuevo modelo en el que es el usuario el que decide cómo y dónde se quiere informar y por supuesto, tiene que ser gratis. No sé qué nos tendrían que ofrecer para pagar por ello, así que a romperse la cabeza si quieren rentabilizar su medio de comunicación en internet.

Ayer fue la primera vez que puse un canal de la RTVV, reconozco que ni los informativos, ni el contenido de entretenimiento o ficción, me llamó nunca la atención, quizás porque no soy valenciano parlante. Probablemente ayer su share estuvo muy por encima de sus cifras habituales, pero lo que se ha llamado valentía, la hazaña del equipo de RTVV con su especial hablando del cierre del ente público valenciano, tiene un poco de desesperación.

Es una paradoja que aquellos, como la asociación de víctimas del accidente de metro, deliberadamente olvidados por los medios de RTVV, estuvieran allí apoyando a los periodistas en la Plaza de la Mare de Deu en un ejercicio solidario que admiro profundamente. Los trabajadores de RTVV ayer admitían públicamente haber reaccionado tarde y mal, admitían haber hecho una comunicación sesgada, diseñada desde un despacho del Palau. Muy bien, rectificar es de sabios, aunque algunos hubiéramos preferido este gesto antes pero desde la solidaridad entiendo que no están las cosas para hacerse el valiente.

El debate sobre los medios de comunicación al servicio de intereses lleva en boca de muchos durante años. La independencia informativa, la libertad de expresión, el rigor a la hora de comunicar, son cosas que han ido pasando en gran medida al olvido y lo peor de todo es que nos hemos acostumbrado a que esto sea así. Cuando leemos un periódico o vemos un canal de TV, ya sabemos a quién pertenece, qué nos van a contar y cómo nos lo van a contar. El halo romántico que envolvía la profesión del periodista ha caído en saco roto, y una profesión que fue valorada por su riesgo, hoy no tiene el valor que debería, y es que tenemos ejemplos de periodistas, de la gestión de canales y medios que han hecho mucho daño a la profesión. Una profesión que, desde mi punto de vista es o debería ser absolutamente vocacional, como ser médico o bombero. Me pregunto ¿qué es lo que lleva a alguien a convertirse en periodista? Ahora que la profesión pasa por sus horas más bajas, así, en general, y sus héroes pasan sin pena ni gloria, asesinados, secuestrados o despedidos.

En esta comunidad, la valenciana, que yo conozco desde fuera pues soy forastera, el mundo audiovisual ha estado tan centrado en la comodidad de conseguir migajitas de la RTVV, los derechos para hacer películas, producciones para cualquiera de sus canales, que han sobrevivido durante años, malviviendo muchas, sin preocuparse de tejer una industria audiovisual que pudiese competir. Tampoco son los únicos responsables, en general la industria audiovisual de este país adolece de lo mismo. Sujetos a las subvenciones y a la endogamia en la que el pastel, pequeño de por sí, se reparte entre aquellos que están dentro, ahora, toda esa gente está jodida. No sólo los 1700 trabajadores del ente público, también las productoras grandes y pequeñas que hacían cosas para RTVV, los guionistas que conseguían subvenciones para desarrollar sus guiones en valenciano, etc., etc., etc. En definitiva, gran parte del audiovisual y el periodismo en esta comunidad se va a la mierda con RTVV, pero aún hay algo más triste. LA COMUNIDAD SE QUEDA SIN CONTENIDOS EN SU LENGUA.

Los niños que aprenden valenciano en las escuelas no podrán ver dibujos animados o películas para practicar su idioma y si una televisión autonómica tiene una función social es la de poner en valor su cultura. Además de todo esto la difusión de las fiestas y el folklore, que forman parte de la identidad de un pueblo tampoco encontrarán una vía. Se puede decir que los mayores damnificados de esto son los televidentes del ente público.

Pero ¿qué hay detrás de todo esto?  ¿qué sucederá a partir de ahora? Entre las opciones que se barajan una es la liquidación del ente para que pase a manos de una entidad privada que gestione en su totalidad la cadena, esto ya ocurrió con la televisión de Murcia y muy probablemente suceda así, pero además el aviso de cierre tras la anulación por parte del TSJ del ERE es un aviso a navegantes para aquellos que están en situación similar como es el caso de Telemadrid. Una muestra de la incompetencia de los gestores políticos a cargo de este tipo de empresas, igual que sucedió con las Cajas de Ahorros o como sucede en otros sectores. Las deudas que acumulan las televisiones autonómicas son de hacérselo mirar, si ya de por sí gestionar una tele es complicado, tener un volumen de empleados superior al de dos televisiones privadas generalistas nacionales es síntoma de que las cosas no sólo no se han hecho bien, si no que se han hecho como el culo.  Ayer se apuntaba que una tele autonómica no puede competir por los derechos del fútbol pagando esas cifras astronómicas por los partidos. No, por supuesto, la tele autonómica está para crear contenidos con la gente de su comunidad, por y para ellos, mostrar su lifestyle, ocio, cultura, preocupaciones, etc. Todo eso es infinitamente más barato de producir que los derechos de emisión del fútbol, la F1 y demás eventos de lujo para una autonómica. La pregunta que me hago es ¿qué se le pide a un gestor de estos medios? porque, teniendo en cuenta que vivimos en un país donde te piden una licenciatura e idiomas para ser repartidor de bollería, a alguien que gestiona una unidad de negocio con un volumen de millones de euros ¿qué se le debería pedir?

¿Qué deberíamos pedir a los políticos que nos gestionan? En sus manos se pone el presupuesto que pagamos todos, pero también se les da rienda suelta para generar una deuda que acabamos pagando todos, que es lo que pasa con los delirios de grandeza de esta comunidad. Si no recuerdo mal en algún Salvados se hablaba de unos cuarenta años para que los valencianos paguen esta deuda, algo que yo no veré cumplido y no lo veré, no sólo por la edad, si no porque la deuda está para seguir acumulándose. Lo que ha pasado en RTVV no es otra cosa que lo que sucede con todo lo demás.  Puentes que cuestan cientos de miles de euros al año para llenarlos de bonitas flores, la televisión autonómica sobredimensionada, la F1, la Copa América, el aeropuerto sin aviones, megaconstrucciones dignas del famoso programa de la tele que no son más que enormes continentes carentes de contenido, hospitales públicos de gestión privada que no son rentables y todo recae sobre este contribuyente que cuando vota, no parece saber que está asumiendo una carta blanca para que esa deuda aumente según los delirios de grandeza de aquellos que una vez quisieron hacer de esta comunidad, el Principado de Mónaco.

Con las cartas sobre la mesa, ayer los cabreados periodistas de RTVV querían expresar su malestar, lo hicieron y se agradece, pero un pequeño tirón de orejas nos merecemos todos cuando hemos participado del juego del silencio, el servilismo y el caciquismo que parece ser signo de identidad en esta comunidad, cosa que tampoco es cierta pero es la imagen que exportamos con nuestros multipremiados por la lotería y exculpados de los casos de corrupción.  Soy de fuera, sí, conozco a algunos trabajadores de Canal 9 que ya hace años hablaban de su privatización y su desastre, no soy valenciano parlante pero lo entiendo y soy partidaria de que se conserve la identidad de este pueblo que tiene grandes cosas que ofrecer y no sólo las Fallas o esa imagen de ciudad de lujo que han querido vender. Vivo aquí porque es un sitio estupendo donde vivir y sobre todo porque entre los valencianos hay gente muy comprometida, que abre las puertas, que hace cosas, que son creativos, que son solidarios y que están sufriendo las consecuencias de este derroche desproporcionado de nuestros políticos, tampoco mi Madriz está mucho mejor. Para vender esta comunidad era innecesario pagar a Asterix por hacer una película en la Ciudad de la Luz, como también lo fue hacer carreras por las calles, como lo han sido miles de cosas que ahora nadie sabe qué hacer con ellas. Es el caso de esta RTVV que ayer fue libre por un día, tarde, pero histórico admitir publicamente lo mal que se han hecho las cosas.

Nota: esto no es más que el ejercicio de la libertad de expresión de una humilde madrileña afincada en la CV desde hace 12 años.