Resistencia Cabanyal Z, un concierto, una canción, una webserie, un barrio que resiste.

Selma en concierto presentacion Cabanyal Z 4

Selma Tango en el Cabanyal. Photo by Marin Thomas.

El Cabanyal lo tiene todo para ser un barrio perfecto, obras de arte de en sus calles en forma de viviendas protegidas por su belleza arquitectónica, la playa al cruzar la calle, el segundo mercado más importante de la ciudad y una creciente cuna de artistas que levantan cada día el barrio, sin embargo no es oro todo lo que la  Fórmula 1, que pasaba por sus lindes, hizo relucir.

También cuenta con numerosos solares que fueron comprados con un fin especulativo ante la prevista obra megalómana que la alcaldesa de la ciudad tenía en mente para el barrio marinero. Tras más de 15 años de lucha en los tribunales para tirar el barrio parece que por fin, el Cabanyal se queda como está, que no como estaba entonces, porque entonces no estaba tan deteriorado y es que el crecimiento de solares abandonados ha dado lugar a un barrio más insalubre, menos atractivo y en parte más peligroso cosa contra la que luchan también los vecinos del barrio.

Lejos de abandonar el Cabanyal tanto las plataformas que han luchado por su conservación y otras de índole más cultural se han centrado y apoyado en dar vida a un barrio que estaba siendo abandonado deliberadamente a una suerte marginal. El Cabanyal hoy cuenta con numerosas asociaciones culturales que tratan de revitalizar el Barrio, y que realizan iniciativas culturales con el fin de conseguir hacer del Cabanyal un barrio con identidad propia y una oferta cultural interesante. Entre todas estas iniciativas tienes el Festival de Teatro Cabanyal Intim, que lleva a las  casas y calles obras de teatro, performance, música y todo tipo de actuaciones. La Escola del  Cabanyal, punto de encuentro de creadores donde puedes ver conciertos, obras de teatro, proyecciones y todo tipo de acciones culturales, pero hay muchas más.

Dentro de este universo creativo que fluye en el barrio desde hace un año podemos disfrutar de un apocalipsis Zombie con la Webserie Cabanyal Z para la que he tenido la suerte de escribir una canción incluida en el 4 capítulo estrenado hace unos días en este estupendo cine de verano en Diciembre, que como otros tantos, hay en el barrio. Los chicos de la Z, grabaron este vídeo del concierto con el que teloneé el estreno de su Addictes, para mí un honor salir de nuestra ficción Sexo en Vallekas y entrar otra webserie de barrio.

Sr. Dios, ¿se lo pido a usted o al calvo de la lotería? Quiero un reinicio

queridos diosSeñor Dios, le escribo para pedirle mis deseos para el año nuevo pues necesito de una fuerza divina para empezar a creer que esto se puede arreglar y en esos asuntos dicen que usted es el Rey.

Antes de nada y para que entienda mi situación debo decirle que soy una señora porque ya tengo una edad,  cuarenta que diría la Marilyn “casi dos cuartos de siglo, le hacen a una pensar”… Señora de eso que llaman clase media aunque si mira mi cuenta, en la vida tuve ni plan de pensiones, ni preferentes, ni fondos, ni plazo fijos y la hipoteca desapareció por un despertar de lucidez allá por 2008 cuando una mañana dije, nena, vende esto que te arruina y vendí por debajo del precio, pero me quité esa condena. Si ya ha tenido tiempo para hackear mi cuenta y ver que está a cero, ahora entenderá que lo de decir que soy clase media, es porque en ese parámetro nos meten a casi todos, pero si fuera por mis finanzas estaría en otro sector más crítico, y depende con quien me compare, pues ni le cuento dónde podría estar, pero no me quejo ni le pido por mí, sólo me pongo de ejemplo. No tengo muchas opciones a mi edad de encontrar un trabajo decente, pues entre que eso está en extinción, que soy mujer, que estoy en los cuarenta y que no tengo la formación suficiente, tras una FP, 2 Másters y más de 15 cursos de especialización, pues se podría decir que estoy acabada, pero no le escribo para llorarle un trabajo, de eso se encarga su San Pancracio ¿no es así? Perdone mi desconocimiento al respecto de las tareas asignadas a sus santos, pero mi descreimiento en cuanto a todo lo divino ha hecho que me interese mucho más por los mortales que por la divinidad.

Se preguntará por qué le escribo si no creo en su divinidad, pues es sencillo, porque hay millones de personas que sí lo hacen, le lloran, le ruegan, le  imploran y cuando hacen mal, le piden su perdón para entrar en el reino de los cielos y digo yo, ¿que no puede hacer algo para que sus fieles vivan mejor aquí?, porque, no es por nada pero con una esperanza de vida que pasa de los 70 años, si no tienes para  sobrevivir, la cosa es una larga condena, vamos que ni los condenados de este país viven tan largo suplicio.

No sé, usted hizo cosas en el pasado que le honran, multiplicar el vino y los peces, y otras que no entiendo pero que sin duda hacen gala de su enorme poder, como eso de  mandar las 7 plagas, (que no sé si eran siete, perdóneme, pero he preferido leer otra literatura antes que su biografía, es lo bueno de las leyes por las que se rige nuestro mercado, que el cliente ¿elige?). Ese poder es muy grande, más que el de las súper potencias y creo que el dejarlo aletargado no está beneficiando en nada a su comunidad. No sé si lo sabe, pero tiene a miles de seguidores pasando frío porque no pueden pagar el recibo de la luz que no para de subir, pasando hambre porque no pueden comprar  alimentos, los niños se desmayan en el colegio por la severa desnutrición, y no sigo por aquí porque Marhuenda me acusará de demagoga, pero esta es la realidad. Incluso muchos cometen el pecado mortal del suicidio, quitándose de en medio porque no pueden soportar la enorme vergüenza de ser desahuciados de sus casas, y es que nos han educado pensando que ser pobre es malo y gastar mola mucho, los mismos que redactan los programas formativos de escuelas y universidades, manejan el dinero del mundo, producen productos que necesitan vender para enriquecerse y nunca se sacian de ser cada vez más ricos.

Hablemos de sus fieles más ricos, que también los hay y cada vez son más ricos, estos señores necesitan que mucha gente compre sus cosas. Para ello necesitan que haya mucha gente y que la gente tenga dinero para gastar, pero por otro lado necesitan bajar los costes de sus productos para ganar más dinero y eso implica que se van al sitio más barato para fabricar creando desajustes económicos en aquellos países que abandonan… pero necesitan que la gente siga consumiendo con lo que hacen cada vez más y más publicidad, hasta el punto de con seis millones de parados, exportando nuestra inteligencia, pagando cada vez más recibiendo menos, menos sanidad, menos educación, una justicia más cara, bla, bla, bla, una marca de chorizo nos hace estar orgullosos de cómo somos los españoles apelando a que si nos fuésemos fuera, estaríamos peor. Claro, estos fieles suyos más ricos tienen un problema porque si cada vez somos más, pero la gente gana menos, no puede consumir tanto, además nuestros recursos son finitos con lo que en algún momento empezará a escasear el petróleo, el agua y no le digo nada de la comida pues tiene desde hace décadas a un continente entero pasándolas putas para comer, tanto que periódicamente sus súbditos aquí en la Tierra hacen campañas para que donemos dinero y esa gente pueda comer, eso sí, cuando quieren saltar nuestra valla buscando un lugar donde vivir mejor, les ponemos cuchillas tratando de proteger lo nuestro.

No sé Señor Dios, le cuento todo esto que se supone que usted sabe porque no tengo a nadie más  a quién contárselo, escribir directamente a nuestros políticos no sirve de mucho pues cada día vemos como se han convertido en verdaderos expertos del “anguileo” y es que saltan y esquivan a los jueces, la ley terrenal,  las preguntas incómodas, traspasan puertas giratorias, legislan y no en favor del más débil, callan, se escudan en tiempos pasados en los que otros fueron responsables, como si fuesen niños de guardería que se chivan a los que la maestra va a poner cara a la pared, pero sin que aquí haya ninguna maestra que los ponga contra la pared. Por eso acudo a usted, aunque sé de su no existencia, para que vea a donde llega nuestra desesperación. Le confieso que igual que he llorado con las imágenes de niños africanos desnutridos a la hora de comer, lloro ahora cuando alguno de mis paisanos se suicida porque le quitan su casa, cuando veo a algún vecino buscando en la basura, o no compra sus medicamentos porque tiene que elegir entre comer o medicarse. Son cosas que en tan poco tiempo se han hecho tan cotidianas que nos vamos acomodando y nos empiezan a parecer normales, y no nos juzgue señor Dios, pero a veces es necesario para sobrevivir huir de esta realidad cruel. La crueldad en la que abiertamente, (ya nadie se esconde), nos tratan como ciudadanos de segunda y donde el comedor social es el nuevo lugar de encuentro sustituyendo la vida en los bares que tanto anuncian las marcas de bebidas y que según el choricete forma parte de la #MARCAESPAÑA.

Nos definen como ese país alegre de folklórikas y toros, de fiesta y alcohol,  algo de lo que dicen debemos sentirnos orgullosos, país que por cierto siempre ha sido un firme devoto de usted, no en vano en su nombre se han creado estandartes e instituciones mundialmente conocidas como La Santa Inquisición, de la que afortunadamente me he librado por los siglos de diferencia que nos llevamos. No sé, Señor Dios, no sé si tiene en cuenta a este país que le tiene omnipresente por los siglos de los siglos, que trata a sus comandantes en la Tierra con verdadera delicadeza perdonándoles impuestos que pagamos los demás. Usted que tiene posesión de la verdad absoluta según cuentan sus súbditos, díganos, ¿el plan es que todo se quede como está?, ¿qué nada ni nadie haga más que mirar a otro lado? Porque si es así ya no sé a quien escribir y pedirle que reinicie, ya no digo el mundo que es demasiada faena, pero sí este pequeño país. Se lo pido como experimento, a ver qué sale, total, según dice una señora por ahí estamos siendo el banco de pruebas para ver cuanto somos capaces de aguantar. Sinceramente Señor Dios, yo sé que el ser humano tiene una enorme capacidad de aguante, lo vimos en Auschwitz, por poner un ejemplo que todos reconocen. Como dijo Woody Allen al respecto, no sólo sabemos que murieron 6 millones si no que los records están para superarse, esto quiere decir que la capacidad para ejercer sufrimiento sobre los demás también puede ser igualmente asombrosa.  Cada día nos llegan historias  de como un ser humano ha conseguido lo indecible, pero francamente, ¿hay que pasar por la tortura?, ¿no hay posibilidad de una normalidad menos extrema? A ver si usted me puede contestar, sí, ya sé que esto puede sonar hippie perrofláutico pero me pregunto si para Reyes no podría reiniciar un poco esto, no sé, que la gente no llegue al límite, no se suicide, no comamos basura, podamos medicarnos,  no pasar frío… sin entrar demasiado en teorías conspiranoicas, porque, como dijo Forrest Gump, yo tampoco sé mucho de casi nada, sólo sé que quiero sobrevivir sin un nudo en la garganta mientras manjares, festines, yates, áticos de lujo, y hasta putas se han pagado con el dinero de nuestros impuestos que es el que pagaba nuestra sanidad, educación… eso que nos están quitando y que nos dicen que es porque vivimos por encima de nuestras posibilidades y por nuestro bien, todo este mal necesario es, que diría Yoda. Mientras tanto a seguir con sus manjares y hoteles de 5 estrellas, pues sepa que el mercado del lujo sigue creciendo, las empresas del Ibex acumulan ganancias y los políticos, esos que nos acusan de haber llevado el país a la ruína por no habernos cortado un pelo al tirar de la visa, curiosamente sobreviven bastante bien.

¿No puede hacer algo para equilibrar esta balanza intencionadamente desequilibrada? Dígame, ¿es a usted a quien debo pedirle este milagro o al calvo de la lotería?, siento decirle que en las redes sociales goza de mayor reputación, hasta claman por él  pidiendo que vuelva cada vez que salen las calles de Pedraza llenas de velas y todos se temen la inevitable aparición de Raphael. Dígame, Señor Dios, ¿piensa aparecer? Mientras se decide a hacerse a sí mismo realidad, yo me soplo y me soplo, como hacía el calvo en el anuncio, mientras me encamino  a comprar mi décimo de lotería con los 20 eurines que he ido ahorrando, esperando como millones de españoles que por fin me toque. Deséeme suerte, la voy a necesitar, me lo juego todo a una, no como el abuelito que le enseñaba al nieto su aeropuerto de Castellón. Ese sí que ha tenido suerte, mira que las veces que le ha tocado la lotería ¿eso también es cosa de usted?

Póngame cuarto y mitad de seguridad, por favor

silencioParece que estamos en rebajas legislativas  porque cada día aparecen leyes y más leyes y modificaciones de las leyes que incrementan el control y esto empieza a recordar a un mercado… a la rica modificación de la ley, venga, que la llevo fresquita…pues oiga, póngame cuarto y mitad. Uy pues ha entrado bien, pues hala, modifiquémosla otra vez…

Pese a que vivimos en un país en el que los índices de inseguridad están muy por debajo de la media según la prensa, hay que endurecer el sistema penal para proteger a los ciudadanos, la pregunta es ¿de quién?  Si el ciudadano medio de este país, es bastante ejemplar, no se mete en líos la pregunta es ¿de quién necesitan protegerse los ciudadanos?  ¿Tan obsesionados estamos en este país por protegernos? Por lo que se puede ver en la redacción de todos esos textos legislativos, pues queda claro, del mismo ciudadano, que se ha convertido en un peligro público.

Mucho se ha hablado de la Ley de Seguridad ciudadana que persigue, criminaliza y controla las protestas, protege a las fuerzas y cuerpos de seguridad, blinda la unidad de España y a los políticos. Entre las propuestas que escuchamos últimamente proponen realizar controles de alcoholemia a viandantes, perseguir protestas y manifestaciones, sancionar duramente escraches a políticos y a aquellos que ofendan la unidad de España. En un duelo entre las Sorayas en el Congreso, la Soraya del PSOE preguntaba: ¿Qué es eso de que vamos a castigar la ofensa a los españoles? También se aumentarán las fuerzas del orden público de forma privada a través de las empresas de seguridad, los famosos vigilantes jurados, podrán detener, podrán patrullar y podrán cachear. En este artículo de El País se pone de manifiesto que nuestro responsable de interior ha reconocido que la Ley está pensada para ofrecer más negocio a las empresas de seguridad privada entre las que encontramos grandes multinacionales.

En EEUU donde la privatización de áreas en materia de seguridad es mucho mayor que en el nuestro, llama la atención el sistema de prisiones. El problema social al que se enfrentaban tenía que ver con el aumento de la población y la falta de recursos sociales. El aumento de las desigualdades en un país que asistió enmudecido (como todos los demás) a la desaparación de su industria propia, aumento del trabajo precario y encarecimiento de la educación y la sanidad, la ecuación no salía. Por esta razón había que incrementar medidas de control, que tras el 11-S se endurecieron mucho más  y reforzar  el sistema de prisiones que además, se convirtió en un negocio lucrativo pues muchas de las prisiones de EEUU están en manos de gestores privados. El país alberga en sus penales algo más del 20 % de la población carcelaria del planeta y teniendo en cuenta que la población americana representa el 5% de la población total, el porcentaje de encarcelados está muy por encima. Desde 1980 se ha multiplicado por 4. Dentro de esta población reclusa los latinos y afroamericanos superan con creces al resto del colectivos, representan aproximadamente un 60%, con lo que se puede decir que son las clases más desfavorecidas las que llenan las cárceles americanas. Algunas de estas prisiones de gestión privada venden la mano de obra muy barata o gratis a empresas para manufacturar sus productos, siendo ésta una vía de negocio para las empresas privadas que gestionan las prisiones. Recientemente vimos en Encarcelados como en algunas prisiones brasileñas habían adoptado este sistema de trabajo y tenían  fábricas dentro del recinto penitenciario y también estaba aumentando en los últimos años el volumen de población reclusa. En Salvados también pudimos ver otra prisión muy peculiar, la del sheriff Arpaio que viste a sus reclusos de rosita, dejando el tema de los derechos de los presos en sus calzones rosas. Esta semana se ha revolucionado todo el mundo por la detención de Fernando Madina, cantante de Reincidentes y ya hay quienes apuestan que ha tenido que ver el tipo de música crítica que hacen con la detención. Madina puso de manifiesto que le mantuvieron incomunicado, vestido de naranja y sin saber  qué iba a ocurrir con él todo el fin de semana hasta que le pusieron ante el Juez. Algunos se han escandalizado por el vejatorio trato a Madina, que afortunadamente ya ha vuelto a casa desde ese Miami que no le ha tratado muy bien.

¿Por qué hablo tanto de EEUU y no de nuestro país si la noticia es de aquí? La impresión creciente de que vamos dando pasos para parecernos cada vez más a  modelos exportados de los USA  se van viendo en materia de sanidad y educación y ahora con el tema de que las empresas de seguridad privada, nos pone un poco el vello de punta confirmando esa impresión de que estamos dando todos los pasos que hemos visto dar a otros países como los propios EEUU o Chile. Nos encontramos en la situación de no tener apenas industria, el escaso trabajo que se está creando es precario, la destrucción de empleo en los últimos cinco años ha sido catastrófica, han subido los impuestos, se han vendido espacios y actividades públicas al sector privado, se han reducido todas las prestaciones sociales, se está vendiendo a precio de saldo el parque de vivienda de alquiler social en algunas comunidades, se legisla para controlar posibles brotes de estallido social y ahora se ofrece una parte de nuestra seguridad al sector privado. Así que mucho me temo que no estamos tan lejos de ese miedo conspiranoico y no digo que se vaya a privatizar también nuestro sistema penitenciario, pero sí parece haber muchas semejanzas entre una y otra situación, sólo que con unas décadas de diferencia.

En No Logo, Naomi Klein  detallaba entre otras cosas, como fue el boom de la venta de espacios públicos a empresas privadas de manera que teatros, calles  y otras parcelas que anteriormente eran propiedad pública han pasado a manos privadas, dejando cada vez menos en manos del Estado con la perdida de poder y control que eso conlleva.  Algunos ejemplos en nuestro país también han comenzado por espacios  dedicados a la cultura que ya han pasado a manos privadas e incluso una estación de metro en Madrid ya lleva el nombre de una multinacional. En un país en el que no producimos prácticamente nada las únicas oportunidades de negocio se encuentran precisamente en la cesión de espacios y actividades públicas para su explotación en manos privadas. Pero ¿qué ocurrirá cuando todo esté vendido y el país ya no tenga nada  público que vender?

Ya conocemos que el sistema de salud americano no es muy efectivo, resulta caro, supeditado a seguros médicos privados renovables por períodos y que dejan a infinidad de personas fuera cuando están aquejadas de alguna enfermedad crónica. Michael Moore en su documental Sycho, da una visión de  cómo este sistema ha dejado sin atención médica incluso a los héroes (bomberos y policías) que trabajaron en el 11S y que hoy sufren asma y otras enfermedades crónicas a causa del amianto y otros productos inhalados en la zona cero. Otro ejemplo es el de la educación privada y como sus costes afectan al futuro de los estudiantes, que suscriben créditos  que pueden llegar a los 100 mil dólares. Una vez acabada la carrera y sin oportunidades de calidad en el mercado laboral a veces tienen que compaginar dos y hasta tres empleos para poder hacer frente a ese crédito, en gran medida porque la mayoría consiguen contratos en prácticas mal remunerados o de becarios sin sueldo. En otro documental del señor Moore, Capitalism a love story, encontramos el caso de una piloto cuyo sueldo no llega a 15 mil dólares anuales, que tiene otros dos trabajos a tiempo parcial para poder pagar su deuda con la universidad. En este documental también puedes encontrar cómo se vieron afectados los americanos por la burbuja inmobiliaria, privatizaciones,   perdida de industria, etc., muchas de las cosas que estamos viviendo ahora. (Si no les gusta el Sr Moore porque les parece una estrella mediática, pueden probar a leer La Doctrina del Shock, libro escrito por Naomi Klein hace unos cuantos años y que nos cuenta cosas que ahora nos suenan mucho pero en otros lugares del mundo).

Volviendo a la polémica suscitada por las leyes de seguridad privada y seguridad ciudadana, los sindicatos de fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado por su parte, ya han manifestado que con la reducción cada año de 2500 efectivos, esta ley parece creada para sustituir esta carencia, por agentes mucho más baratos que la Policía o Guardia Civil y con menos formación. En este artículo de Voz Populi, estas asociaciones ya ponen de manifiesto algo bastante escabroso, la escasa formación que tienen los guardas de seguridad si lo comparamos con la de la policía,  y algo más grave, la transmisión de datos “policiales” a estas empresas privadas de lo que argumentan, es un material muy sensible para ponerlo en manos de un empresario.

Ante la Ley de seguridad ciudadana el comisario de derechos humanos de la Unión Europea ha dicho que la vigilará de cerca porque puede atentar contra derechos y libertades, como detalla este artículo de La Vanguardia.

En tanto en cuanto llega ese país que se está configurando y que cada día se parece más al Orwelliano 1984, una empieza a sentir en la garganta la necesidad de coger aire y dejar de sentir como se va hundiendo y quedando pequeña, cada vez más pequeña, pequeñísima…

El mea culpa de una huelga de hambre

HUELGA DE HAMBREQUERIDOS
Jorge… 40 días
Alex… 32 días
Gisela… 36 días
Alejandro… 35 días
Juanma… 21 días
Frank… 21 días
Juanito… 12 días
José Luis… 12 días
Javier.. 8 días
y el resto de personas que continúan o han hecho huelga de hambre por #motivosdetodos:

Habéis regalado un número finito de días a la población de este país y por ello muchos queremos DAROS LAS GRACIAS, al resto o le ha pasado inadvertido, o no se han enterado, o hemos agachado la cabeza, o simplemente no podíamos realizar la misma gesta, aunque en palabras de Jorge, no se trataba de hacer lo mismo si no de luchar.

Algunos hemos querido tratar de dar ánimos desde la distancia, entendiendo, compartiendo vuestros motivos que son los nuestros también e incluso os hemos erigido en altavoces de todos, pero no hemos estado allí. No hemos reclamado excepto en Twitter y nuestros blogs que se os prestase una mayor atención a los medios de comunicación, pero hubo grandes y mediáticos temas que os pusieron en un segundo plano informativo, la huelga de basuras, lo de Canal 9, la Lomce, la doctrina Parot y el más de lo mismo de ERES, Barcenas, Gurteles y bla, bla, bla.

Lo vuestro ha sido un David contra un Goliath que ya tenía en negro sobre blanco la cuestión de la seguridad ciudadana, además de todo lo que va a justificar la huelga de limpieza en Madrid para meter mano a eso a lo que muchos le tenían muchas ganas, el derecho a la huelga.
Habéis sido esos Davices hambrientos que han reclamado con sueño, frío y hambre la necesidad de un reinicio gubernamental que a ese Gobierno no le ha dado ni frío ni calor, vamos, no he visto a ningún periodista siquiera preguntar a un diputado sobre ello, no sé si lo han hecho, pero no lo he visto. Ahora es un mal momento para reclamar la atención de los medios, ni siquiera del Intermedio, con todo lo que tienen con los políticos, no tienen tiempo material de meterse en otras cosas. Lo mismo le pasa a Salvados, pero a alguno sí nos hubiera gustado una alusión de Wyoming, (que no sé si con la presentación de su libro ha llegado a hacerla), al que, por su condición de figura pública que debe su fama de los últimos años a expresarse con meridiana claridad, que diría el presidente, le exigimos que se comprometa con toda causa, aunque insiste en su condición de afortunado que no quiere renunciar a ello. Todo porque desde su tribuna en el Intermedio se ha convertido en alguien importante porque lo que dice incomoda en exceso a la casta política, cosa que es de agradecerle a él y al equipo del Intermedio, al igual que sucede con Salvados. Al hilo de los medios, yo sí he echado de menos una pregunta en los pasillos del Congreso sobre esas personas que estaban sin comer en la puerta del Sol y en otros lugares de la geografía.
Durante el tiempo que habéis llevado a cabo esta huelga de hambre a veces he pensado qué hubiera pasado si se hubieran puesto muchas más personas en huelga de hambre, si la Puerta del Sol estuviese alfombrada de personas en Huelga de Hambre. Obviamente los medios extranjeros quizás hubiera hecho un mayor hincapié en la causa de un acto tan radical, cosa que parece hace reaccionar a los que toman decisiones como ha sucedido con la huelga de limpieza. Lo cierto es que la vuestra era una reivindicación más arriesgada y el resto hemos sido indignados de boquilla, muchos de acuerdo con vosotros, muchos queriendo hacer algo, muchos esperando no se sabe muy bien qué y algunos incansables tratando de dar apoyo que se han acercado por allí y han estado a vuestro lado.

Ell mundo sigue, las leyes que se aproximan nos ponen contra las cuerdas, vosotros habéis empezado a comer y comienza a hablarse del próximo mundial que hará olvidar algunas de las cosas que no deberíamos olvidar. Pero también ocurre que estamos más que hartos, como decía la famosa frase de la peli, de tantas malas noticias, son ya 5 años de crisis de mal en peor y encontrar un equilibrio entre la felicidad, la realidad y la supervivencia se torna difícil, no en vano se ha duplicado el consumo de ansiolíticos en los 10 últimos años. Yo sin ir más lejos, siento en ocasiones que no aguanto más noticias, más tertulias y a ciertos tertulianos que hoy son estrellas. Admiro gestas como la vuestra y las de otros a lo largo y ancho de este mundo, personas que deciden ponerse en peligro de una u otra forma por el bien común, porque son más valientes que yo y la heroicidad vende, tanto que “el viaje del héroe” es asignatura obligada en la novela o el guión de ficción. Al final del día me pregunto, ¿qué puedo hacer?, ¿no estoy haciendo nada?, ¿por qué estamos paralizados? Porque, aprendida en parte esta lección sólo quiero felicidad, y ver felicidad a mi alrededor, no hambre,  no gente buscando en la basura, esperando que cierre el súper para ir a ver qué tiran. No quiero ver más hambre a mi alrededor, no quiero ver esa tristeza, no quiero sentir como se escudan en qué vivimos una vez por encima de nuestras posibilidades y esto sólo es una consecuencia que parecen no entender como un sádico castigo a la población cuando hay niños que sólo hacen una comida al día, o una madre tiene que explicar a su hijo que el bocadillo es mágico como el anuncio. Es una especie de bucle en que a veces hasta me siento culpable porque no me encuentro en una situación tan desfavorecida al resto ya que en 2007, viendo lo que se avecinaba, me quité el hipotecón vendiendo mi casa para no tener ese yugo sobre mi cabeza. Me siento culpable porque no puedo ayudar más y siento que necesito hacer algo aunque me sienta paralizada.

He escrito varias veces sobre el miedo, pero me pregunto una vez más ¿miedo a qué? No se puede culpar a la gente que no se atreve a dar un paso al frente por miedo a perder su trabajo, su casa, o lo que sea, cosa que muchos que se han colgado el cartel de revolucionarios hacen, al menos yo no, aunque opine que aferrarse a sus casas, trabajo y cosas materiales sólo es algo que pueden perder en cualquier momento, de ahí el miedo cuando cada vez hay más gente que no tiene nada que perder y eso es, desgraciadamente, una puerta a la libertad. Ni siquiera se puede culpar a aquellos pobres curritos que justifican el discurso de que era irremediable hacer todo lo que se está haciendo pues la verdad hoy es muy distinta según el cristal con el que te la cuentan y para gustos colores.

Lo que sí habéis conseguido es que muchas personas se identifiquen con vosotros, crean en vosotros, más que en ningún representante político, y habéis dado fuerzas a aquellos, que no queremos irnos de nuestro país porque queremos vivir aquí y tener oportunidad de desarrollarnos aquí,  o estamos mayores para empezar en otro sitio, pese a que la política está consiguiendo exportar nuestro talento a precio de saldo y dejar aquí una ecuación que no sale entre población activa y los jubilados. Muchos queremos tener un país mejor donde se aplique el sentido común y no el sesgo de intereses macroeconómicos que está ofreciendo su Agosto  a megainmobiliarias, e inversores extranjeros que se reparten el pastel del país, dejando a los ciudadanos fuera del negocio, obligando a los abuelos a andar varios kms para comprar el pan a 20 céntimos porque con la pensión no llega para alimentar a hijos y a nietos.

¿Para cuando el ciudadano estará en el primer punto del orden del día?  Hoy ni siquiera es un punto en el orden del día… Lo decía la canción: “…Como primer punto del orden del día actualizaremos nuestro sueldo, como segundo punto bajaremos el de los demás”… y recortaremos, y recortaremos, y recortaremos, pese a cada fin de semana miles de personas salgan a la calle, pese a que algunos se pongan en huelga de hambre, pese a que… seguiremos la ruta establecida, porque las encuestas todavía dicen que ganaremos en las próximas elecciones.

Para terminar, Jorge, Alex, Gisela, Alejandro, Juanma, Frank, Juanito, José Luis, Javier, y el resto de los que han estado en huelga de hambre por todo el país, es difícil conocer los datos de todos, muchos de nosotros sí nos acordamos, sí hemos sabido de vosotros y hemos sentido la distancia como un peso, por no poder acercarnos a deciros  GRACIAS.