Me voy a buscar el sol

http://www.youtube.com/watch?v=0E1bNmyPWwwhttp://www.youtube.com/watch?v=0E1bNmyPWww
Hace unas semanas parecía que volvía la esperanza a la política de este país y se iba a girar hacia un lado distinto pero hoy la desidia y la decepción me han hecho volver al lugar en que permanezco desde hace más de un año. Decidí por mi salud mental entonces apagar Al Rojo Vivo, no leer el periódico, no volver a sintonizar Carne Cruda, ni leer demasiados tweets de la @barbijaputa. Decidí olvidarme de los recortes, las miserias, el paro e incluso mi propia supervivencia. A partir de entonces trataría de improvisar un poco más, ver menos televisión, guiarme un poco más por el instinto y dejar de hacerme daño aceptando situaciones que me producían estrés. Total, la sobredosis de comunicación de los últimos años me ha enseñado mucha basura, pero en las cosas esenciales no he cambiado de opinión. Hoy sigo admirando al mismo tipo de personas de antes y me siguen espantando los mismos.

Me ha funcionado en los últimos meses, no dar vueltas sobre la actualidad, buscar mis propios motivos para querer vivir y todos ellos están muy lejos del papel de periódico, de las ruedas de prensa tras un plasma, de ministras anunciando dejar a enfermos de hepatitis C sin medicación o dependientes sin una pequeña ayuda económica que mitigue la difícil tarea de vivir cada día.

Antes de tomar la decisión de apagar todo y apagar mi sed de información, de estar al día, de volver a conectarme con la tierra, que no con La Tierra, me asaltaron millones de veces, a ratos la ira, la indignación y la desesperación, de las que hoy trato de huir, porque la impotencia, la ira, la indignación, me desesperan y me joden la vida.

Debo decir que a veces me pregunto quién soy. He perdido mucha fuerza, antes me pensaba capaz, idealista y luchadora, pero tras “La doctrina del shock”, me siento tan pequeña que a veces me he buscado en los demás y periódicamente me veo en la necesidad de hacerme desaparecer. Soy esa tía que no encaja en ningún lado, demasiado punk para los heavies, demasiado lesbiana para los heteros, demasiado hetero para los gays, demasiado comunista para los neoliberales, demasiado capitalista para los de izquierda anticapitalista, demasiado perroflaútica para los modernos, demasiado feminista para los “tiarracos”, demasiado machista para las feministas, demasiado ñoña para los rockeros, demasiado makarra para el glamour…
Queridos me tienen ustedes hasta la polla (si son machistas), hasta mis feministas tetas si es que son feministas de las que prohiben el uso del rosa y la depilación, pues confieso que me encanta el fucsia y caigo en las garras de las pinzas con unas cejas y bigote rebeldes… Aquellxs que se quejan de guetos y etiquetas son lxs que desprecian a los diferentes aunque que se sientan en la misma línea de pensamiento… pero claro, son diferentes porque no siguen a pies juntillas un ideario patentado, que pronto hará suya alguna multinacional de la moda, para convertir su mensaje en camiseta a 17,95€, made in China con manos esclavas y probablemente infantiles.

Ya no quiero pertenecer a sus clubs exclusivos y exclusivistas. Por eso hace meses que desaparecí parcialmente y me he dedicado a oler las flores de la primavera, ver como crecían las lechugas en el huerto, cocinar algas con cúrcuma y jenjibre, pasear con los Ewoks por las montañas de La Hiruela y salir a mojarme con la lluvia. Hacia demasiado tiempo que había perdido el contacto con la tierra hasta que alguien me recordó la niña salvaje que fui “…pero si te pasabas todo el verano descalza, bebías del arroyo y te tumbabas en las piedras del km 18 a mirar las estrellas…” Por eso ahora hundo los dedos en la tierra cada vez que puedo y saco acelgas llenas de bichos que se mueven y cuando me acelero, pienso, respiro, respiro hondo y trato de no volver a tener prisa.

Hace meses entendí que por más que estudie, por más que me esfuerce, por más que quiera destacar, seguiré siendo una hormiga entre millones y cada hormiga está tan ocupada en destacar, esforzarse  y relucir ella misma que no tienen tiempo para verme a mí. He estado tan ocupada en los últimos años que no he tenido tiempo de verme, no he tenido tiempo de quererme un poquito, no me he dejado perder el tiempo. Por eso me voy a buscar el sol de nuevo, a respirar aire puro, a soñar con noches estrelladas y que el mediterráneo en calma me mezca al sol de nuevo para respirar aire puro, sentir el latido de los Ewoks, descansar sobre la hierba abrazada a la luna y las estrellas, respirar el romero del monte por el que salimos a pasear, poder oler la lavanda del jardín de mi casa, volver a buscar el sol de nuevo, respirar aire puro, soñar con noches estrelladas y el mediterráneo en calma ante mis ojos para perder el tiempo sin – ti – én – do – lo.

Dónde están los músicos ahora que Amaral protesta

 

La Caja de Selma en Sexo en Vallekas

La Caja de Selma en Sexo en Vallekas

Ismael Serrano comenta sobre la marketiniana y no dudo “soñadora” canción y video de Amaral acerca de los políticos que ha dado lugar a que todo el mundo se pregunte ¿dónde están los músicos?  Ya sólo la pregunta dice mucho de un país al que se le da muy bien mirar para otro lado… Músicos comprometidos haberlos,  los hay, desde que tengo uso de razón he conocido y seguido a muchos de ellos, otra cosa es que sean estrellas del pop como Amaral o el propio Serrano que tocan en plazas de toros… Los músicos que se han atrevido a ser críticos en este país están acostumbrados a ir por el barro, a comer bocatas de lomo con queso y cerveza y a dormir en la furgo de vuelta a casa… alguno hay, pero son los menos, que van en Ferrari a sus conciertos, en los que reclaman el poder para el pueblo obrero, pero como digo, son la excepción de esta norma que se cumple: música subversiva protestona= bocata lomo + furgo + no money, sobrellevado con cerveza y para que el fume, unos porricos y ya está, que no da ni pa la farlopa, que no, que ya no. Así recorren la España profunda esas bandas y músicos que pierden pasta alquilando salas y a los que, en alguna ocasión se les ha reventado el concierto por el caracter subversivo de sus temas o se les ha llevado a los tribunales, como ocurrió con Lujuria y últimamente con el rapero Pablo Hasel. Si a finales de los 80 y primeros 90 hubo un momento para el rock subversivo en este país, ¿por qué desapareció del papel quedando en algo testimonial? Es llamativo que el Rock urbano que nos trajeran unos primeros Leño o el punk de La Banda Trapera del Rio o el llamado Rock radikal vasco se fue descafeinando, derivando con el fenómeno Extremoduro en multitud de bandas de poesía callejera que cuanto más despreciaron la política y más se centraron en las drogas y el amor (un amor misógino y machista en la mayoría de los casos) más éxito cosecharon, como los propios Extremo (verdaderas rockstars) o Marea atestiguan. Estos fueron dejando a los más políticos a un lado, con su público, pero a un lado y convirtiendo la corriente del rock urbano de drogas y amor en casi el único rock del territorio.

Imagino que Emilio Guerique, responsable de Maldito Records vio un hueco cuando las discográficas no apostaban por esas bandas, la prensa no hablaba de esas bandas. Alguien tenía que recoger esa “necesidad” del mercado para darle salida y hoy tiene en sus filas a muchas de estas bandas míticas como Gatillazo, y más jóvenes como  Sujeto K. Al fin y al cabo Viñarock, Derrame rock y Aupa Lumbreiras son festis a los que va gente y todo, así que la protesta y el rock subversivo tienen su público en este país, por eso sorprende que de pronto Amaral hace un video con las caras de nuestros políticos y es una valiente… y no le quitaré yo el mérito porque en cierto modo lo es. Es valiente porque ella se dirige a un público mucho más amplio, con lo que bienvenido sea que tanto ella, como Vetusta Morla, como quien sea que tenga un micrófono, normalicen la crítica política ante ese público masivo que sigue leyendo Vogue, viendo videoclips Happy´s que promocionan sus ciudades y ahorran para comprarse un Ipad. Ese público ( la gente normal, compañeros de curro y colegas) que hace unos años me callaban en nuestras reuniones a la carcajada de “eres una conspiranoica”  y todo por adelantar  lo que está ocurriendo con las hipotecas, precarización del empleo, recortes en sanidad y educación… hoy están cansados de tanto recorte, cansados de tanta mentira, hartos de que tuviese algo de razón y ojalá me hubiera equivocado. Pero sin duda este es un buen momento para lanzarse al mercado con la revolución por estandarte, ¿le habrá dicho esto su manager?

No, no soy ni una visionaria, ni muy lista, ni muy tonta, ni na de na…a esas convicciones me llevaron cineastas, documentalistas, escritores y músicos. He llegado a la conciencia política desde el arte siempre, prefiero la canción que habla del discurso,  al discurso en sí mismo, la ficción cinematográfica al mitin, el documental a las noticias y el libro al periódico.  Ya Evaristo en mi más tierna adolescencia  me enseñó cómo iban a actuar los bancos, como la política estaba subyugada al poder económico y bla, bla, bla, y una cosa llevó a la otra y llegaron los Def Con Dos y de ahí a los Habeas Corpus y algún que otro rapero, y algún que otro cantautor y algún que otro poeta y Michael Moore y sobre todo, sobre todo, el yankee Jello Biafra, ese ser que ha hecho de la crítica y el sarcasmo una forma de vida… Y llegamos a hoy donde todos dicen… ¿y los músicos?   Sin embargo hay más arte en acción y reaccion que nunca: cantautores, raperos, punks, colectivos artísticos, drag queens, escritores, creativos publicitarios, artistas callejeros, teatreros,… no quiero dejarme a nadie, gente que hace webseries en su barrio, comics, graffitis, danza, si hasta Risto Mejide hace crítica política, vamos que está de moda… hay arte en lucha pa aburrir, otra cosa es que la quieras ver en el telediario, eso se lo tenemos que dejar a Amaral, para que Ismael pueda escribir sobre ello en el diario, al que por cierto diría que me parece muy respetable que haya músicos que no quieran hablar de política ni de crítica social, lo me resulta insano es que mucho no lo hagan por miedo a ser vetados, tachados y expulsados de los medios, esa maquina que en el fondo les da de comer, pero también respetable, pero insano para la madurez intelectual del país.

Desde que el mundo es mundo el poder, el poder que da el dinero, ha dominado al que no lo tiene, esto he aprendido que no debo olvidar puesto que soy de los que no tienen y además me quejo, me río y hasta parodio mis no escuchadas y conspiranoicas críticas, en mis novelas, en mis canciones, en mi comedia, en cada cosa que hago, porque veinte años de conspiranoia te llevan a reírte mucho de ti para no volverte loca o a convertirte en un exiliado como Willy Toledo pero hasta para el billete hay que tener pasta y yo no la tengo. Soy consciente de que criticar cosas, no sólo la política, si no el cómo somos de “guays”, de zafios, de “llamalo X”, eso me deja relegada al bocata de lomo con queso y a conducir toda la noche para volver a casa si me voy a tocar fuera porque no puedo pagarme un sitio en el que dormir. Como muchos otros músicos elegimos vivir palmando pasta, perdiendo tiempo y abandonando la falsa comodidad del curro fijo (qué risa), las vacaciones (más risa todavía) y la hipoteca.  Los que llevan 20-30 años en eso de la música y arte subversivo aún tuvieron cierta suerte, pues en el pasado recaudaron algo por la venta de sus discos, sus libros, etc., los de hoy, ni eso, así que decir que no hay músicos,  que no hay “canción protesta”, que no hay valientes escribiendo canciones… y libros, y series, y pelis, y …. en fin. Miramos a otro lado con mucha ligereza, desde ese pasado que ligó la transición con la movida, ambas maquinas lobotomizadoras, y ya no vemos ni lo que tenemos delante, porque crítica hay, pero no en la radioformula de los 40 principales, no en la tele, no en las revistas, ni en las plazas de toros… y que Amaral le haga una canción a los políticos es síntoma de que la cosa está grave ¿no crees?

Hasta los huevos de vivir… Mr. President.

Imagen | Selma Tango

Imagen | Selma Tango

Así comenzaba el estribillo de una canción de esas que muchos escuchábamos allá por el 93, cuando recién salí de la FP y el país estaba sumido en una crisis galopante, resaca  del Cobi, la Expo de Sevilla y la villa olímpica. Entonces teníamos vida, con nuestros 19 años veíamos como las franquicias iban abriendo como setas en nuestro país, éramos cada día más modernos y más europeos, pero cuando ibas a por un curro de fin de semana en el Mc Donalds, hacías cola con 500 que acababan de salir de la universidad y te decían: Hombre, dónde esté un universitario que se quite uno de la FP.

No se preocupe, Mister, pude ganarme la vida cuidando ancianos terminales en residencias, en el servicio de ayuda a domicilio, haciendo 12 horas diarias por 50 mil pesetas al mes y poniendo copas y hamburguesas hasta las tantas por 500 pesetas la hora.  Así es como fui sorteando la crisis para pagar el alquiler, que no la universidad como era mi intención, durante unos cuantos años. Creo que sobra explicar lo que tardé en ver un contrato de trabajo, con su encabezado, logotipo de la empresa, su firma y su sello. Casi me pongo a llorar. Así fueron los 90 para mí, buscándome la vida, quería ir a la universidad, pero pronto aprendí que si te independizas y pagas tus facturas, olvídate de universidad porque no te da, así que los años se me pasaron tratando de salir del círculo vicioso de ganar dinero vs. tiempo para estudiar vs. pagar facturas, alquiler, libros, estancia, universidad. Y se te pasa la vida y casi llegas a los 40.

Por esta razón a mí lo de esta crisis no me ha pillado de susto, pues ya había pasado por un ensayo a la fuerza, que afortunadamente y gracias a la burbuja inmobiliaria de los años “dorados” de este país, fue más corto que en esta ocasión. Eso sí, ese aprendizaje, esa experiencia me ha hecho sentir como un viejo, más sabio por viejo que por pellejo, que diría constantemente “Ya lo sabía yo”, cuando salen estudiantes hablando de que tienen que abandonar sus carreras, personas de más de 50 años que se han quedado fuera del mercado laboral, becarios explotados que trabajan por la cara hasta la extenuación, o gente que se ve obligada a trabajar en negro porque no tiene otra opción. Si es que esto, ya lo sabía yo, pero también me ha hecho sentir imbécil porque me creí, pese a estar reticente unos años, eso del España va bien y al final caí en la lujuriosa fiesta crediticia. Pero los datos indican que esta vez estamos llegando más allá ¿no? No sé, digámelo, porque una tiene una impresión de asfixia mortal, o más bien mortífera, lentamente mortífera.

Una intenta ser feliz, conformándose con lo que tiene, no pido un imperio, sólo la República independiente de mi casa, que además es la madre del neoliberalismo. Una intenta ser feliz tratando de alimentarse bien, tratando de hacer un poco de ejercicio, llevando una vida sana, sin mucho exceso ni lujos, nada de mariscadas, nada de asados en Aranda. Una intenta poner su mente en orden, poner el estrés a raya, llevar una vida equilibrada vamos, pero es que nos lo están poniendo tan difícil que una se agota, se cansa, se estresa, se flagela, se acojona y por último se cabrea, porque a una le queda un pequeño resquicio de dignidad.

Y entonces llega esta sensación, en la que vuelvo a levantarme hasta los huevos de vivir y no entiendo muy bien el  porqué. En los 90 esta cantinela era reflejo de que estaba hasta los huevos de que me explotasen, de no cotizar, de que me pagasen 2, 3 y hasta 5 meses más tarde, de no poder hacer planes de futuro, de tener que abandonar la idea de estudiar, de estar continuamente pensando cómo coño pagar la luz, el agua, o poner gasolina al coche para seguir yendo a trabajar a un sitio donde llevaban tres meses sin pagarme y eso me había puesto en esa situación de tener qué elegir qué pagar y qué no, con el alma en vilo cada vez que llegaba el cartero por si  traía un certificado de cobro por vía judicial. Hasta los huevos de vivir en ese bucle en el que con 20 años, tratando de asumir responsabilidad y labrarte un futuro, el camino solo eran piedras y más piedras, tantas, que en ocasiones hubiese deseado dedicarme a la fiesta, total, por la edad ya me acusaban de estar en permanente “Orgasmus”, y lo que lo hubiera disfrutao…. Pero no, me lo perdí,  yo quería hacerme una vida mejor, estudiar, tener una casa, ser independiente, poder viajar, vamos, ser buena y hacer caso a lo que decían los papis… y una acaba hasta los huevos cuando se da cuenta de que si eres pobre, eso es un camelo publicitario para que siempre veas en el horizonte el gran sueño americano…. ¡Ohhh, qué maravilla, yo puedo llegar a ser multimillonario!… pero el sueño nunca llega, ni siquiera puedes pagar las facturas y con las idas, venidas y el paso de los años te empiezas a asfixiar, porque, francamente, trabajar levantando ancianos que pesan un quintal, poniendo cafés, reponiendo en el súper, 8, 10, 12 horas diarias es cansado, y a partir de los 35 a mí las fuerzas, me empiezan a flaquear,  que llevo currando desde mu prontico, Mister, desde antes de la edad legal, pero esa es otra historia.

Así es Míster, el mundo del pobre aunque modestamente preparado, es así, triste, vacío y gris. Uno trata de ser bueno y portarse bien porque sólo aspira a mantener un sueldo, (con el que ustedes se pagan una botella de vino),  a tener un agujero de 40 metros cuadrados que en la puerta tenga un bonito felpudo a modo de frontera al único lugar donde sabe, será ¿libre? Así nos vamos encabronando lentamente, porque ya son muchos años y es que a mis 40 me siento anciana. Eso de currar hasta los 70, francamente, a veces lo he pensado y si no voy a tener jubilación, pues yo creo que no me compensa, vamos, que me apeaba del mundo ya,  porque me estaba dejando tantas cosas para hacer cuando me jubilase ya que ahora me falta de tiempo, que si no va a ser  así, una se pregunta ¿qué mierda hago aquí?…

Cuando a finales de los 90 nos soltaron la soga y respiramos un poco nos volvimos todos gilipollas y sí, abandoné por fin el lastre de ser la mierda a la que nunca podía atender el director del banco porque estaba muy ocupado. Entonces, los bancos nos abrieron los brazos y el director nos estrechó las manos y nos dieron hipotecas, préstamos y tarjetas a saco Paco. Menos mal, que aún en períodos de euforia, conservo la lucidez de no fiarme demasiado y dije NO a la Visa y a muchas otras más. Ilusos de nosotros, ilusa de mí, que en esos 90, con el grunge de la desilusión, me había creado un ideario en mi cabeza, que ni la Naomi Klein tú, y sin investigar ni nada, sólo a base de sufrirlo en mis propias carnes, y de observar mucho alrededor. Me había hecho a mí misma, con espíritu analítico y había aprendido de la agüela a ahorra unas peseticas comprando el detergente donde más barato era, buscando las ofertas del mercao, reciclando las bolsas de la compra como bolsas de basura, reutilizado los frascos de cristal como botes o tuppers para no acumular plástico, haciendo pucheros para varios días, incluso comprando saldos de segunda mano y vendiendo aquello que no necesitase, aunque nunca pude comprar demasiado, con lo que no acumulé mucho stock. Todo pobre debería tener una Güeli en nuestras vidas que nos grabe a fuego “Compra sólo lo que necesitas”, porque es verdad que las luces de las calles comerciales nos ciegan. Nos ciegan los rostros photoshopeados de esas preciosas chicas y chicos que no existen, nos ciegan las mansiones de programas como “Quien vive aquí”, nos ciega el Star System, nos ciega el “Tanto tienes, tanto vales” y es triste pero es así. Una ha tenido que aprender a vivir con eso, y para ello se ha visto muchos documentales, hasta ese tostón adoctrinante del Secreto y si algo he aprendido  es a tratar de crecer interiormente, porque el interior es la única tierra que podré cultivar, además de una maceta en la terraza, donde tengo en Cuidados Intensivos un romero que compré en el chino y que no termina de ponerse bien… porque esta enfermo, como yo, ¿Le habré pegado estas pocas ganas de vivir? Que si lo piens,o tengo tanto que hacer y tanto por vivir que yo sí tengo ganas y hasta soy optimista, pero no sé qué es lo que me hace levantarme hasta los huevos de vivir. ¿Será el cansancio? Son las noticias.

Y es que así andamos Míster, así andamos, vamos a días, a días podemos soportar las noticias y a días se me atragantan, me entristecen y me reverbera el hambre en las tripas que no paran de dar vueltas. Ustedes se preguntan ¿qué hay detrás de Gamonal?, ¿qué hay detrás de las mareas?, ¿lo  tenemos controlado?, ¿qué quiere esta gente? Si España ha vuelto, si España va bien, ¿qué más quieren estos que no se van de la calle?… me gustaría pedirles que no suelten así, a la ligera, semejante slogan, porque España va bien para los inversores internacionales, que nos compran a precio de saldo,  la CEOE, la banca y las empresas del Ibex, pero no para los españoles, si es que todavía nos permiten la nacionalidad, porque si España sólo son bancos, corporations, Ibex y CEOE, es que a mi me han expatriado y no me he enterado, lo que me estaría convirtiendo también en ilegal… que todo pudiera ser, porque ¿para qué le intereso yo a España? Si una parada, en edad complicada, sin casa, sin nada, no produce, no paga más impuestos que el IVA de lo que consume, por tanto SÓLO ES UN GASTO.

Pero no se crea Mister, que le entiendo, entiendo que cuando no se las ha pasado putas es difícil entender  que ESPAÑA pasa hambre, ESPAÑA pasa frío, ESPAÑA está hasta el culo de ansiolíticos para aguantar sin reventar… Porque, no sé si lo sabe Mister, pero en esta ESPAÑA  que va tan bien, hay muchas personas que toman diazepam para dormir más y así ser menos tiempo conscientes del hambre, del frío, del estrés, de la vergüenza y el miedo que pasan.

Se preguntan por qué somos tan díscolos y tan revolucionarios y yo creo que somos corderitos. En general, la masa dominante sólo quiere ir de casa al curro, del curro a casa, poder tener casa, pagar las facturas y poder tomarse un cubata de whisky Hacendado, el sábado noche en un  sofá confortable, viendo la peli de palos que se acaban de descargar. En realidad la inmensa mayoría no ansía el poder de ustedes, ni el dinero que ansían ustedes, la mayoría se conformaría ahora mismo con no tener crisis de ansiedad y poder llevar a sus hijos al cole, pagar las medicinas, los libros, la comida, las facturas, la hipoteca y la letra del coche. El problema es que los Misteres saben que eso, a lo que habíamos llamado normalidad hasta ahora, no va a volver a suceder y ¿cómo convencer a los corderos que cada vez son más lobeznos sin nada que perder?

Recientemente Intermon nos ha alertado de como esa casta de ricos cada vez son menos pero más ricos y los pobres cada vez más y más pobres. Esta crisis tiene ese objetivo, como ya sucediera en el Sudeste Asiático y América Latina anteriormente y como denuncia Intermon Oxfam, si las cosas no cambian, aumentan las desigualdades entre ricos y pobres, pudiendo llegar a la horrible cifra de 20 millones de pobres en España para 2025. Ustedes lo saben y muchos corderitos lo sabemos o al menos empezamos a intuirlo… y nuestros Misteres y fuerzas políticas nos ofrecen un discurso de principios de Siglo XX entre la izquierda y la derecha, trasnochado y obsoleto, sin ser conscientes de que cada día somos más corderos los que nos levantamos hasta los huevos de vivir, asfixiados por la inactividad, por la inoperancia, por la falta de empatía de los siervos de ese poder corporativo, que tratan de ponernos delante una cortina de humo, igualito que les ponen a los chinos una puesta de sol en una pantalla LED, porque la contaminación de Beijing es tal, que no permite ver el sol. Mientras, áticos de lujo, mariscadas, millones en Suiza, abrigos de piel, bolsos de miles de euros, vacaciones en Eurodisney, clases de baile e indultos es lo único que nos dan para tragar y digerir a la hora de la comida, declarando en rueda de prensa que somos responsables de la crisis por vivir por encima de nuestras posibilidades y que ahora no podemos salir a quejarnos porque eso es terrorismo… ¿De verdad, Misteres, creen que esos corderitos, que están mutando a lobeznos porque cada día tienen menos que perder, van a comprar su discurso? ¿siguen preguntándose de qué nos quejamos?

Si es cierto que hay una conspiranoica teoría para que España sea un campo de pruebas para ver cuanto aguanta un país antes del estallido,  la cuerda, de tensa, se les está rompiendo, y aunque el discurso de la izquierda y la derecha ha servido durante muuuuchooo tiempo para que este país se mantenga dentro de la raya, los corderos, de un lado y otro, cada día tienen más claro que los unos son los de arriba, los corderos (y lobeznos) son los de abajo y levantarse cada día asfixiado, hasta los huevos de vivir y sin aire que nos permitan respirar, sólo tiene dos desenlaces, uno el suicidio, el otro, la pérdida del miedo.