In Activity: Reflexión sobre la anestesia social

anestesiadosTras la caída de Lehman Brothers, eso que nos sonaba un poco a chino y de lo que no teníamos ni idea hasta hace cuatro días, o mejor dicho, 5 años y casi un mes, todos estamos aprendiendo a marchas forzadas sobre macro economía, pero seguimos sin tener mucha idea de lo que hablamos. El problema es que cinco años después y con dos gobiernos, los dos únicos posibles en nuestro habitual bipartidismo estamos en una situación muy peculiar. Peor con respecto a casi todo, pero más anestesiados que al principio de toda esta fiesta y es algo que me llama poderosamente la atención.

¿De dónde viene esta anestesia? Si has leído a José Luis Sampedro, La Doctrina del Shock o NoamChomsky (entre muchos otros)  puedes decir que es consecuencia del miedo, se nos provoca miedo a perder lo que tenemos para conseguir esa anestesia generalizada ante el goteo constante e “in crescendo” de malas noticias. Otros apuntan a que tiene que ver con la propia forma de ser de nuestro pueblo, esa picaresca tan española que justifica el pillaje y la tropelía. Otros dicen que puede venir derivado de una herencia enquistada en nuestra forma de ser, en la que durante mucho tiempo (más de 40 años) se nos educó para el servilismo, convirtiéndonos en una sociedad provinciana y caciquil al servicio del poder que justifica, que el que tiene es el que puede, y tú que no tienes, estás para servirle. Para mí que va ser un poco de todo, que todo se junta y que si lo juntas con eso de que los españoles vivimos muy bien en el fondo, que al fin y al cabo seguimos yendo al bar a celebrar hasta que estamos en la ruina, ya lo dice la marca de refresco en su campaña publicitaria sobre lo mucho que hacemos vida en los bares.

Tras  esta pequeña revisión por encima del panorama del país, la pregunta que se hace todo el mundo ¿hasta cuándo vamos a a aguantar en este país?  Yo creo que no tiene respuesta, o sí: indefinidamente. Seguimos anestesiados, justificando en cierto modo que hacen lo que deben mientras las noticias sobre corrupción ponen bastante en duda ese argumento de que no hay otra cosa que hacer excepto lo que se está haciendo. Estamos dormidos, anestesiados, ¿o es que ya no podemos con más?, porque ocurre que hace unos años cuando esto empezó la indignación se veía en las calles, pero también es verdad que cinco años indignados quizás es demasiado y uno ya no puede con tanta indignación. Sea como sea nos estamos dejando anestesiar, quizás para sobrevivir, quizás porque no podemos más, quizás porque no queremos ser conscientes del Gran hermano del que nos habló Orwell en su 1984 o quizás porque nos falta un aire y preferimos ver la tele y pensar  que de mayores queremos ser como el guapete de Gandia Shore  que hacía movimientos espasmódicos con sus pectorales… sea como sea la anestesia está siendo general, profundamente crónica y nos está costando demasiado despertar, ¿no?