Mi querido barrendero

basuraQuerido barrendero:

Deberíamos subirle el sueldo hasta equipararlo con el de un diputado, al fin y al cabo su trabajo es más útil para los ciudadanos y las condiciones son bastante peores. Usted nos evita la suciedad en las calles, vela por la imagen de la ciudad, hace un trabajo de prevención de enfermedades, nos aleja las plagas de roedores y los turistas pueden pasear por las calles sin sentir que han venido a un vertedero a pasar su luna de miel. Con lo importante que es el turismo para este país, sustento de miles de negocios, de pueblos y ciudades, su papel es fundamental en el desarrollo turístico del país, más que lo serían las olimpiadas o lo fueron en otros sitios la Copa América o la Fórmula1. Aunque la suya sea una aportación más invisible, ahora nos damos cuenta de lo mucho que afecta su trabajo a nuestra economía, por eso debería cobrar como un político.

Esta mañana, como todos los días en mi barrio valenciano, he visto al chico que se encarga de la limpieza de esta zona, a menudo comentamos cómo van las cosas en este país mientras paseo a mis perros por el parque y él barre enérgico y con una sonrisa. Se queja muy poco pese a que somos unos cerdos, a veces hablamos de los residuos caninos que llenan el parque y que él quita del césped mordido y calvo, día tras día. Los lunes, me cuenta, es el peor día, pues parece ser que en el parque los Domingos familias enteras comen pipas, hamburguesas, pizzas, caramelos, beben latas y pese a haber cuatro papeleras, todo está en el suelo. Vamos que algunos se pegan unos fiestones en el parque que ni en el Space mientras los niños se columpian y arrollan a transeúntes con sus bicis y patines. Estos señores padres que hacen botellón en el parque a veces me riñen cuando tardo dos segundos más de lo debido en sacar la bolsita para recoger los excrementos de mis dos perritos de menos de 7 kilos. La gente es muy poco respetuosa, le digo al chico, sí, me contesta, muchas veces estás barriendo a su lado y oyes como dicen, lo tiro al suelo porque así estoy dando trabajo a éste. Todavía tendrá que dar las gracias porque el hecho de que seamos unos cerdos a él le da trabajo. Un trabajo por el que no llega a los mil euros y que le hace sudar la gota gorda día tras día. Constantemente pierden días de trabajo en forma de vacaciones forzosas a través de Eres parciales, sin cobrar. Sus condiciones de trabajo no son para tirar cohetes, pero alguno dirá, al menos tiene trabajo, que no se queje. Yo sólo pienso cómo nos miramos el ombligo, sólo nos quejamos cuando el tema nos afecta directamente y la falta de empatía en muchos casos es bastante escandalosa. Un ejemplo de los últimos días es la reacción de los periodistas de Canal 9, que pese a haber estado en esa situación que ahora denuncian durante casi 20 años, la verdad sólo ha salido de sus bocas cuando una irrevocable decisión los ponía de patitas en la calle y su credibilidad está mermada cuando muchos les preguntan ¿por qué no salisteis antes del armario?

Madriz está hecha un asco, con esta cantinela están en los madriles los transeúntes.
– Querido, están en huelga.- le digo al transeunte que sale en la tele en Más Vale Tarde.
– Si pueden hacer huelga, pero es que esto es un foco de infección.- me contesta.

Sí está sucio, sí huele mal, sí da mala imagen a los turistas, sí, sí, sí… pero, ¿qué parte del titular “Huelga del servicio de limpieza” no se ha entendido? Las huelgas son un incordio, son inoportunas, pero es el único medio que queda para la negociación. Más de mil personas se van a la calle en el servicio de limpieza de Madrid, no hay que ser muy listo para entender que la consecuencia directa es que Madrid estará más sucio siempre, pues mil personas menos, son muchas escobas menos, pero muchos de nosotros sólo vemos lo inmediato: Que nos molesta la basura que hay en la puerta de nuestras casas. Apuntan en las tertulias televisivas que lo sorprendente de esta huelga es que los ciudadanos, aunque molestos por la suciedad, entienden la postura de sus barrenderos y no se están quejando como lo han hecho otras veces y quizás tenga que ver con que, después de 5 años de crisis en los que los brotes verdes famosos sólo han servido para salvar la macroeconomía del país, es decir, que los bancos y empresas del Ibex sean más rentables y tengan más beneficios, etc., el ciudadano sólo tiene en la cabeza despidos, eres, bajadas de sueldo, recortes y paro, mucho paro, que por otro lado eso es lo que hace que seamos más competitivos de cara al exterior y ahora a todos les interese invertir en un país que está en venta a precio de saldo. Como ni usted, señor barrendero, ni yo, somos economistas, nos quedamos con lo nuestro, su huelga para evitar los despidos.

Recuerdo una huelga de transporte que provocó el caos durante nos días, parecía que el mundo se acababa, los estantes de las tiendas se vaciaban con rapidez, y numerosas voces reclamaban el apocalípsis. Se acababa la comida, la gasolina y los camioneros y transportistas eran culpables. Sí, quizás sea cierto que los ciudadanos están siendo más comprensivos con su causa si lo comparamos con pasadas huelgas en las que las quejas eran mayores y clamaban el fin de la huelga. Quizás le entendemos señor barrendero, o quizás hemos entendido que nos es necesario.

Todos los días, cuando vuelvo de pasear a mis perritos me pongo un café y busco varias noticias, sobre todo cómo andan Jorge y el resto de gente que se ha puesto en huelga de hambre y cómo va lo suyo, a ver si se ha avanzado en la negociación, si por fin conseguirán que no se ejecuten los despidos.

Aprovecho para contarle que mi barrio, pese a tener servicio de limpieza, bastante recortado, está hecho un asco y no es porque los chicos y chicas sean unos vagos y no curren, qué va. Es porque somos unos cerdos y porque tenemos menos presupuesto que otras zonas que a nuestra alcaldesa le interesan más limpias por los turistas y porque la gente que vive en ellas es más guay que la gente que vive en los poblats maritims, es decir, que se merecen un barrio más limpio que nosotros. No le digo lo limpio que está donde ella vive. Lo mismo ha pasado en la ciudad donde nací, donde ustedes ahora están en huelga, hay barrios periféricos que siempre están más sucios, parte de culpa seguramente sea de los que vivimos en ellos que somos “menos” cuidadosos, no lo discuto, pero otra parte tiene que ver con que Vallekas no es Serrano, Carabanchel, no es la Castellana.

Los trabajadores del servicio de limpieza están pidiendo comprensión, ante una presión que ya ha salido de nuestras fronteras y precisamente salir en la prensa internacional por la huelga de basuras, no gusta nada y ha hecho reaccionar a un contundente ayuntamiento que ha dado un ultimátum. Compresión para entender que no hay vuelta atrás, con mil trabajadores debido a un recorte del 33% está claro que Madrid estará más sucio. ¿Por qué la empresa aceptó con un presupuesto del 33% menos? Es una gran pregunta. En los planes de ayuntamiento, según explica este artículo de El País, estaba ya una reducción del 10% en el servicio de recogida de basuras, pero propuso un concurso donde las empresas pujaron ofreciendo el servicio por un importe mucho menor. De esos barros, estos lodos. Ahora la empresa plantea un Ere que supone el despido de 1000 trabajadores, aunque tras el comienzo de la huelga ha rebajado la cifra de despidos y la negociación está estancada. La cosa está complicada pues no hay visos de solución y hoy El País muestra cómo están las calles por distrito. Ayer decían los tertulianos que si el ayuntamiento sabía que iba a haber despidos, que si no lo sabía, lo cierto es que se firmó el contrato. Una concejal le recriminaba  al concejal de medioambiente hace unos meses que habría despidos, a lo que éste respondía que no era verdad. Vaya, la agorera concejala parece haber tenido  razón.

Querido barrendero, le han dado un ultimátum en el que sino llegaban a un acuerdo, enviarían a la salvadora empresa estatal Tragsa para asegurar que se cumplían los servicios mínimos, pero Tragsa que está inmersa también en un ERE, a través de Javier Canales respondía que la alcaldesa estaba siendo mal asesorada y que Tragsa no está para limpiar la mierda de los políticos, como se pudo ver en las noticias de La Sexta. Con lo que se gastan en asesores, Dios mío, cómo hacen esa selección de personal, ¿se la juegan a los dados? a dedo,  a dedo, se la juegan a dedo porque con la cantidad de parados sobrecualificados no me explico cómo se asesora tan mal a los políticos… Tela marinera, lo cierto es que la gestión de esta crisis va como va y los tertulianos hablan más de la factura política que esto le puede pasar al ayuntamiento de Madrid y su alcaldesa, que del problema en sí: Los despidos del servicio de limpieza.

Querido barrendero, tenga usted paciencia para aguantar, como la están teniendo los ciudadanos. Abríguese bien que empieza a hacer frío, aunque, qué le voy a decir yo usted que trabaja en la calle y conoce mucho mejor que yo lo qué es el frío de Madrid, que se mete en los huesos y no se va. Si necesita echarse un traguico para entrar en calor, dígale al camarero que le eché de esa botella aguardientá que si se bebe a palo seco cuesta tragar porque quema allá por donde pasa, pero con este frío en los huesos, el carajillo es lo mejor.

Libres por un día en Canal 9

Canal_9 El periodismo consiste esencialmente en decir ‘Lord Jones ha muerto’ a gente que no sabía que Lord Jones estaba vivo.  GK Chesterton.

Hoy algunos apuntan que lo que ha muerto es el periodismo, porque dejó de apelar a la libertad de expresión hace mucho tiempo. No voy a entrar en si detrás están los grandes grupos mediáticos o en si las líneas editoriales son o no una censura impuesta a la labor del periodista. Los periodistas en sí mismos y de manera individual olvidan qué es hacer periodismo cuando su hipoteca y el colegio de los niños depende de su independencia informativa. No se les puede culpar. En realidad es algo que hacemos la mayoría. Hay pocos valientes en la viña del señor y hoy ser riguroso, es ser un valiente.

Lo que ocurrió ayer en Canal 9 no es más que la consecuencia de lo que ya teníamos claro que estaba pasando en el mundo de los medios de comunicación y es que la crisis del modelo informativo hasta donde lo conocíamos, ha cambiado con la aparición de internet. Ya no aceptamos con la misma naturalidad la información sesgada, comprometida con unos intereses porque sí. Buscamos informarnos como nosotros queremos, no como quieren los poderes políticos en el caso de los medios autonómicos o privados en el caso de los medios de grupos de comunicación. Tanto es así que los propios dueños de los medios no saben cómo adaptarse a este nuevo modelo en el que es el usuario el que decide cómo y dónde se quiere informar y por supuesto, tiene que ser gratis. No sé qué nos tendrían que ofrecer para pagar por ello, así que a romperse la cabeza si quieren rentabilizar su medio de comunicación en internet.

Ayer fue la primera vez que puse un canal de la RTVV, reconozco que ni los informativos, ni el contenido de entretenimiento o ficción, me llamó nunca la atención, quizás porque no soy valenciano parlante. Probablemente ayer su share estuvo muy por encima de sus cifras habituales, pero lo que se ha llamado valentía, la hazaña del equipo de RTVV con su especial hablando del cierre del ente público valenciano, tiene un poco de desesperación.

Es una paradoja que aquellos, como la asociación de víctimas del accidente de metro, deliberadamente olvidados por los medios de RTVV, estuvieran allí apoyando a los periodistas en la Plaza de la Mare de Deu en un ejercicio solidario que admiro profundamente. Los trabajadores de RTVV ayer admitían públicamente haber reaccionado tarde y mal, admitían haber hecho una comunicación sesgada, diseñada desde un despacho del Palau. Muy bien, rectificar es de sabios, aunque algunos hubiéramos preferido este gesto antes pero desde la solidaridad entiendo que no están las cosas para hacerse el valiente.

El debate sobre los medios de comunicación al servicio de intereses lleva en boca de muchos durante años. La independencia informativa, la libertad de expresión, el rigor a la hora de comunicar, son cosas que han ido pasando en gran medida al olvido y lo peor de todo es que nos hemos acostumbrado a que esto sea así. Cuando leemos un periódico o vemos un canal de TV, ya sabemos a quién pertenece, qué nos van a contar y cómo nos lo van a contar. El halo romántico que envolvía la profesión del periodista ha caído en saco roto, y una profesión que fue valorada por su riesgo, hoy no tiene el valor que debería, y es que tenemos ejemplos de periodistas, de la gestión de canales y medios que han hecho mucho daño a la profesión. Una profesión que, desde mi punto de vista es o debería ser absolutamente vocacional, como ser médico o bombero. Me pregunto ¿qué es lo que lleva a alguien a convertirse en periodista? Ahora que la profesión pasa por sus horas más bajas, así, en general, y sus héroes pasan sin pena ni gloria, asesinados, secuestrados o despedidos.

En esta comunidad, la valenciana, que yo conozco desde fuera pues soy forastera, el mundo audiovisual ha estado tan centrado en la comodidad de conseguir migajitas de la RTVV, los derechos para hacer películas, producciones para cualquiera de sus canales, que han sobrevivido durante años, malviviendo muchas, sin preocuparse de tejer una industria audiovisual que pudiese competir. Tampoco son los únicos responsables, en general la industria audiovisual de este país adolece de lo mismo. Sujetos a las subvenciones y a la endogamia en la que el pastel, pequeño de por sí, se reparte entre aquellos que están dentro, ahora, toda esa gente está jodida. No sólo los 1700 trabajadores del ente público, también las productoras grandes y pequeñas que hacían cosas para RTVV, los guionistas que conseguían subvenciones para desarrollar sus guiones en valenciano, etc., etc., etc. En definitiva, gran parte del audiovisual y el periodismo en esta comunidad se va a la mierda con RTVV, pero aún hay algo más triste. LA COMUNIDAD SE QUEDA SIN CONTENIDOS EN SU LENGUA.

Los niños que aprenden valenciano en las escuelas no podrán ver dibujos animados o películas para practicar su idioma y si una televisión autonómica tiene una función social es la de poner en valor su cultura. Además de todo esto la difusión de las fiestas y el folklore, que forman parte de la identidad de un pueblo tampoco encontrarán una vía. Se puede decir que los mayores damnificados de esto son los televidentes del ente público.

Pero ¿qué hay detrás de todo esto?  ¿qué sucederá a partir de ahora? Entre las opciones que se barajan una es la liquidación del ente para que pase a manos de una entidad privada que gestione en su totalidad la cadena, esto ya ocurrió con la televisión de Murcia y muy probablemente suceda así, pero además el aviso de cierre tras la anulación por parte del TSJ del ERE es un aviso a navegantes para aquellos que están en situación similar como es el caso de Telemadrid. Una muestra de la incompetencia de los gestores políticos a cargo de este tipo de empresas, igual que sucedió con las Cajas de Ahorros o como sucede en otros sectores. Las deudas que acumulan las televisiones autonómicas son de hacérselo mirar, si ya de por sí gestionar una tele es complicado, tener un volumen de empleados superior al de dos televisiones privadas generalistas nacionales es síntoma de que las cosas no sólo no se han hecho bien, si no que se han hecho como el culo.  Ayer se apuntaba que una tele autonómica no puede competir por los derechos del fútbol pagando esas cifras astronómicas por los partidos. No, por supuesto, la tele autonómica está para crear contenidos con la gente de su comunidad, por y para ellos, mostrar su lifestyle, ocio, cultura, preocupaciones, etc. Todo eso es infinitamente más barato de producir que los derechos de emisión del fútbol, la F1 y demás eventos de lujo para una autonómica. La pregunta que me hago es ¿qué se le pide a un gestor de estos medios? porque, teniendo en cuenta que vivimos en un país donde te piden una licenciatura e idiomas para ser repartidor de bollería, a alguien que gestiona una unidad de negocio con un volumen de millones de euros ¿qué se le debería pedir?

¿Qué deberíamos pedir a los políticos que nos gestionan? En sus manos se pone el presupuesto que pagamos todos, pero también se les da rienda suelta para generar una deuda que acabamos pagando todos, que es lo que pasa con los delirios de grandeza de esta comunidad. Si no recuerdo mal en algún Salvados se hablaba de unos cuarenta años para que los valencianos paguen esta deuda, algo que yo no veré cumplido y no lo veré, no sólo por la edad, si no porque la deuda está para seguir acumulándose. Lo que ha pasado en RTVV no es otra cosa que lo que sucede con todo lo demás.  Puentes que cuestan cientos de miles de euros al año para llenarlos de bonitas flores, la televisión autonómica sobredimensionada, la F1, la Copa América, el aeropuerto sin aviones, megaconstrucciones dignas del famoso programa de la tele que no son más que enormes continentes carentes de contenido, hospitales públicos de gestión privada que no son rentables y todo recae sobre este contribuyente que cuando vota, no parece saber que está asumiendo una carta blanca para que esa deuda aumente según los delirios de grandeza de aquellos que una vez quisieron hacer de esta comunidad, el Principado de Mónaco.

Con las cartas sobre la mesa, ayer los cabreados periodistas de RTVV querían expresar su malestar, lo hicieron y se agradece, pero un pequeño tirón de orejas nos merecemos todos cuando hemos participado del juego del silencio, el servilismo y el caciquismo que parece ser signo de identidad en esta comunidad, cosa que tampoco es cierta pero es la imagen que exportamos con nuestros multipremiados por la lotería y exculpados de los casos de corrupción.  Soy de fuera, sí, conozco a algunos trabajadores de Canal 9 que ya hace años hablaban de su privatización y su desastre, no soy valenciano parlante pero lo entiendo y soy partidaria de que se conserve la identidad de este pueblo que tiene grandes cosas que ofrecer y no sólo las Fallas o esa imagen de ciudad de lujo que han querido vender. Vivo aquí porque es un sitio estupendo donde vivir y sobre todo porque entre los valencianos hay gente muy comprometida, que abre las puertas, que hace cosas, que son creativos, que son solidarios y que están sufriendo las consecuencias de este derroche desproporcionado de nuestros políticos, tampoco mi Madriz está mucho mejor. Para vender esta comunidad era innecesario pagar a Asterix por hacer una película en la Ciudad de la Luz, como también lo fue hacer carreras por las calles, como lo han sido miles de cosas que ahora nadie sabe qué hacer con ellas. Es el caso de esta RTVV que ayer fue libre por un día, tarde, pero histórico admitir publicamente lo mal que se han hecho las cosas.

Nota: esto no es más que el ejercicio de la libertad de expresión de una humilde madrileña afincada en la CV desde hace 12 años.