Educados para competir

Menos guasapNuestro sistema educativo de hoy proviene de la Revolución Industrial y está ajustado a la necesidad de proveer aquella mano de obra, sin embargo hoy ni se ajusta a la realidad, ni nos desarrolla como personas.

Acabo de leer un artículo de Claudio Naranjo en el que pone de manifiesto que hoy en día nadie habla de desarrollo humano en, de enseñar a las personas a crecer y que sean lo que pueden ser. La necesidad de que tengamos una educación más empática y evolutiva. En algunas ocasiones he escrito sobre creatividad y educación y como el TDAH, trastorno de déficit de atención e hiperactividad desde el punto de vista de algunos psicólogos y educadores no es en realidad una enfermedad si no que surgieron de la necesidad de poner nombre a esos niños que no encajaban en el grupo. En muchas ocasiones se está tratando con psicofármacos a niños inquietos y creativos que lo que muestran es una abierta necesidad de explorar, pero la creatividad no entra en el plan académico y por ello se convierte en un problema para las instituciones educativas.

Es muy llamativo que en un país con Democracia reciente como el nuestro y bipartidista, la educación sea una de las cosas con mayores reformas a lo largo de estos años en los que cada cambio de gobierno ha traído una nueva reforma educativa, sin encontrar un consenso que mantenga un programa a largo plazo. Las razones en todas estas modificaciones han sido de corte ideológico  y no pensando en las necesidades educativas de nuestra población.  La sombra del adoctrinamiento está presente en algunas de estas modificaciones sin que podamos hacer demasiado por cambiarlo. Por otro lado si deseas encontrar algún otro sistema educativo para tus hijos porque estés interesado en fomentar las artes o la creatividad, además de contenidos técnicos, lo vas a tener difícil porque no hay muchas opciones reales para poder optar a otros modelos educativos.

En la educación hoy gana la mayoría, se fomentan las actividades más populares y hasta llegan a reprimirse las opciones individuales de los niños que quieren hacer otras cosas. Se fomenta la competividad, signo claro de lo que después se pueden encontrar esos futuros adultos en el futuro. El valor de ayudar a los demás, empatizar con los demás se encuentra directamente enfrentado con la deshumanización social que se encuentra presente prácticamente en todo con lo que estamos en contacto y que no sea una relación con otro ser humano en la que no medie ningún tipo de tecnología.

El desarrollo de la tecnología es una parte más del desarrollo humano, pero cuando no va pareja con el fomento de un uso de esas herramientas para el desarrollo humano nos hace involucionar, prueba de ello son los diferentes estudios sobre como la tecnología está desplazando y modificando las pautas de relación humana natural. ¿Los nativos digitales se desarrollan mejor enviando un wassap que manteniendo un encuentro tomando un café? Aparentemente todo este desarrollo nos permite estar conectados, algo maravilloso, ahora tenemos la posibilidad de mantener una videoconferencia a miles de kilómetros, sin embargo ocurre que vas a cenar con los amigos y hay muchos momentos de silencio en los que cada uno está con su smartphone enviando tweets, compartiendo fotos en facebook o wassapeando, olvidándose de que tienen la oportunidad de mantener una conversación real.

Carteles en facebook, ilustraciones o fotografías de lugares en los que alguien puso frases como estas: “Menos guasap y + venaverme”,  “Hoy se me cayó internet y tuve que pasar tiempo con mi familia, parecen buena gente”,  o uno de los que más me han gustado en la pizarra de un bar: “No tenemos wifi, hablen entre ustedes”; son graciosos chistes que sin embargo están poniendo el foco en una realidad, estamos perdiendo la facultad de comunicarnos en directo y en tiempo real, cuando no sabemos dejar las redes sociales un espacio de tiempo y dedicárselo a otra persona.

Por otro lado la sensación de no realización personal de gran parte de la población está tan extendida que parece hemos tirado la toalla y damos por sentado que no podremos dedicarnos a aquello que deseamos. Todos conocemos a alguien que nos ha aconsejado estudiar una cosa en detrimento de otra porque tenía más salidas, la realidad es que eso de las “salidas” profesionales es algo tan ambiguo que debería caer en desuso. Teniendo en cuenta que el sistema educativo necesitaría una enorme reforma para adaptarlo a los tiempos que corren, que se eliminan todas las áreas de conocimiento dedicadas al desarrollo como personas y a la evolución humana, y se menosprecian deliberadamente las ramas de conocimiento creativo, la conclusión es ¿ para qué se nos educa hoy?

El artículo de Claudio Naranjo acaba con esta frase: “Los antiguos Maestros 
no intentaban educar a la gente,
 sino que, suavemente, enseñaban a no saber. 
Las personas son difíciles de guiar 
cuando creen que saben las respuestas.
 Cuando saben que no saben,
 encuentran su propio camino”. Por otro lado la sed de conocimiento es algo que deliberadamente se menosprecia, como decía Noam Chomski, en los medios se premia y potencia la ignorancia porque si la masa sigue a un modelo ignorante será más fácil de manipular. Cuando queremos aprender y no acumular títulos, con cada cosa nueva que aprendemos somos más conscientes de lo mucho que nos queda por aprender y esto hace que cada día desarrollemos una mayor empatía, mayor sed de conocimiento, y menor competitividad. La especialización en una única parcela conocimiento nos puede ayudar a ser de los mejores en ello y no digo el mejor, porque siempre hay alguien más preparado y cualificado, o más brillante, pero también nos puede desconectar del resto, ¿qué sentido tiene saber todo lo que hay que saber sobre algo si somos analfabetos en el resto de cosas? El ser humano está preparado para desarrollar varias áreas de conocimiento,  no tiene que ser algo excluyente, pero se nos educa pensando en que para ser competitivo, tienes que ser el mejor en algo. No digo que no esté bien especializarse en algo, pero no deberíamos descuidar muchos otros conocimientos que nos afectan en la vida diaria y es que no toda nuestra vida tiene que ser nuestra actividad laboral. Este es otro de los grandes problemas, el hecho de que el trabajo se convierte para muchos en la única cosa a la que dedicar nuestro tiempo.

Nota: la imagen que ilustra este artículo es de esta página de Facebook