Feliz Navidazzzzz Mr. President, Miss Menestra y Mister King… Con-sejero.

Cuando el demonio nada tiene que hacer con el rabo mata moscas He estado sin escribir durante un montón de meses, me puse en Huelga para asegurar mi supervivencia se me agotó la palabra, no me salía, ni siquiera me escuchaba. La garganta enmudeció y el cuerpo se me quedó quieto, sin hacer mucho más que dejar pasar el tiempo desde el día que me levanté hasta los huevos de vivir, Mr. President… Y es que cuando el diablo no tiene nada que hacer… con el rabo mata moscas.

En estos meses en que me di por muerta en las redes sociales, en los que no volví a escribir sobre leyes polémicas, políticos corruptos, videoclips horteras o tertulias televisivas, decidí que sólo tenía un camino para sobrevivir y era olvidarme de todos ustedes, presidentes que niegan la realidad, menestras de la desvergüenza aderezadas con una especie exótica llamada ébola, y todos los reyes y reinas de la pequeña pantalla, de la milla de oro y de los jardines del palacio.

He tenido que aprender a respirar despacio para no intoxicarme con el CO2 de mi ansiedad, he aprendido a mirar para otro lado cuando sale el tradicional anuncio de Campofrío o de la lotería, sinónimo de que el señor está llegando al portal despertando así la epidemia de buenas acciones.

He tratado de no llorar cuando las ancianas claman justicia ante las puertas de su desahucio, cuando otra mujer que no había denunciado ha aparecido muerta  y otro enfermo de hepatitis C muere sin recibir el Sovaldi porque no se lo han recetado.

He tragado hiel cuando el consejero acusó a la enfermera de estar al borde de la muerte por torpe e inútil y he aprendido a no vomitar con la punzada en el estómago que siento cada vez que volteo la cara ante el anciano de manos agrietadas que pide en el semáforo.

He secado mis lágrimas cuando bajo los túneles de la ciudad veo el desfile de mantas con bultos que se mueven debajo a un grado bajo cero y se me hiela la sangre cuando el cuento es un bocadillo en el que hay que imaginarse el queso… pero el problema de salud no es la desnutrición, si no, la opulencia en la que viven los ciudadanos del reino que no saben administrarse y se gastan lo que tienen en televisiones de plasma.

FELIZ NAVIDAZ SEÑORES Y SEÑORAS, asi, con mayúsculas, porque sólo ustedes se han comprado el Reino de los cielos, con tarjetas black, áticos en Marbella, sociedades pantalla y cuentas en Suiza. Así pueden exigirnos pagar impuestos, así pueden atribuirnos el defecto de no llegar a fin de mes, pueden despreciarnos por pobres,vapulearnos por miserables, exclavizarnos con la hipoteca y controlarnos con el mercado de trabajo… porque una vez vivimos por encima de nuestras posibilidades, porque somos la basura que ensucia la postal navideña y ustedes los príncipes del campo de golf, las princesas del mercadillo benéfico, los Reyes y Reinas de este portal en que sus niños Jesuses, jamás saldrán en Hermano Mayor pues no hay nada de malo en tomar champán con la Ceoe mientras se echa una siestecita en el sofá de El Viso y el nene se hace pasar por espía…una chiquillada que hemos hecho todos, porque ¿quién no ha jugado nunca a ser 007? o mejor aún ¿quién no prevaricaría si pudiera?

Feliz Navidaz, porque lo han conseguido, han podido conmigo, ha sido el año en que me he rendido, con el nudo en la garganta el miedo me pudo y sólo espero que esa coalición ansiada por tantos Garzón, Iglesias, Colau, equo, podemos, ganemos, saltemos, gritemos se haga con el compromis de que sea más verde, más ecologista, más feminista, más real, más grande pues parece sólo hay esa esperanza antes de que me echen del todo del país porque aunque llevan demasiado tiempo invitándome a pensar que este no es país para Selmas, me quiero quedar en el lugar en que nací.

Se lo dije el año pasado Señor Dios, ¿se lo pido a usted o al calvo de la lotería?, YO LO ÚNICO QUE QUIERO ES UN REINICIO TOTAL.