En huelga para asegurar mi supervivencia

selma en la playaEn los últimos días me ha pasado algo que hacía mucho no me pasaba. He colapsado. Qué bonito, como la bolsa, que también colapsa y cuando lo hace la tierra que hay bajo mis pies, todo me tieeeeeemmmmbla.

Si alguien me sigue por aquí se habrá dado cuenta de que mi huelga también ha sido de darle a las teclas… y es que no he podido, el colapso me ha dejado exhausta y me he dedicado a escuchar bonitas canciones de indígenas amantes de la madre tierra y soñadores ecologistas que cantan descalzos en el monte, beben stevia y probablemente fumen hierba…. y es que esa visión de bailar en medio del monte sin camiseta, ha sido una inyección de vitamina para la retina, que día tras día me ha reactivado alejándome un poco de  las noticias y la política,  para tratar de ser feliz, y no encabronarme porque ellos son los que me roban,  me estafan,  me mienten y desprecian mi humilde inteligencia.

En huelga indefinida por mi salud mental, así que baaaaasta de Barcenas, y partidos populares, de leyes del aborto y mordazas, de partidos que acusan de luchas de poder, de que nos acusen de lúmpenes y  Podemos y no podemos, de  relevo generacional, de filoterrorismo, de nacionalismo, de estrellas tertulianas… basta del mundo en general. Digo basta a sabiendas de que nada de esto se para y habrá que seguir luchando, por eso el cansancio me ha podido de tal manera, que he tenido que modificar algunas de mis rutinas, ponerme ante el espejo y preguntarme ¿quién coño soy? y sobre todo ¿qué he venido a hacer aquí?… y lo que es más importante ¿por qué no lo hago?

De alguna forma he visto ante el espejo a una niña que soñaba con hacer de todo, volar sobre el Amazonas, cabalgar las olas de Hawaii, tatuarse con los maories, poder sumergirse con los delfines,  recorrer  la selva buscando una tribu y el desierto buscando un tesoro. Crecí soñando mil aventuras, me vi salvando animales de la extinción, subida a un barco para evitar el asesinato de ballenas, delfines, tiburones,  y en un jeep para evitar la caza de osos, tigres, leopardos y demás especies que estamos diezmando o haciendo desaparecer.

Sn embargo al otro lado del espejo está esa adulta que jamás levantó la voz ante los cazadores de su pueblo pesé a pensar que eran asesinos, tampoco ante aquellos que alrededor apelaban al odio por el ser o no ser nación, por el ser o no ser de uno u otro bando. Al otro lado del espejo, esa que está, ha saltado de un avión besando el frío asfalto en la caída,  ha tenido el sabor a sangre que trae la muerte entre los dientes, ha sentido miedo ante el despido, ante el policía… se ha alejado de la tierra húmeda, y del verde de los helechos. Apenas puedo recordar el olor del romero, ya no sabría reconocer el perifollo a la orilla del riachuelo, ni los níscalos en el pinar y ante el espejo siento que me he perdido en un mundo que me cerró la puerta en las narices…

Cuando te ves ante ese espejo en el que te has dejado llevar por la rutina, el asfalto, el metro, que si la moda, que si lo hipster, que si lo que se lleva, que si te pongas esta crema, que si uses este lubricante, porque ya nos dicen hasta como debemos follar y a qué velocidad… yo sólo quiero que paren esto, que me apeo, me voy a la selva a desaprender que si el cine, que si el guión, que si el transmedia, el marketing, la dirección estratégica, la tele, que si escribe, dirige, monta, crea, canta, toca el ukelele, la guitarrica, escribe, una canción, un corto, que si la serie, que si el libro… ¡oh sí! a ver si publicas los libros Selma, que se te pasa el arroz, y las canciones de la Pirata que las tienes sin terminar desde 2006, y las de la Selma, y a ver si grabas, y hay que hacer un nuevo vídeo, y que escribas y esa idea para la peli, y lo de Ewoks…. ahhhh, y después tienes que dejar la creatividad, esa que no puedes aparcar y te bombardea para ganarte la vida Selmita, aunque sabemos que eso no se te olvida, porque eso es lo que hace que aún no hayas tenido tiempo ni pasta para el libro, para el disco, para irte a la selva… Tampoco para el monte, para pasear buscando osos pardos,  o ir a coger moras, como hacía con 15 años en el pueblo aquel haciendo mermerlada, … porque no te engañes, ya no nos vamos a la selva, desde que cogimos miedo a volar… nos quedamos aquí, creo que ni siquiera podremos irnos al pueblo a hacer un huerto con tomates que sepan a tomates.

Ante esta realidad me he puesto en huelga de noticias, de gente que no se quiere a sí mismo, me reoriento de nuevo a ese mundo en el que freno cada día para escuchar música pensando qué me hace bien, quién me hace bien, tomando el riesgo por los cuernos para enfrentar mi cobardía y vivir sólo para conseguir hacer realidad mis sueños, las aventuras que quiero correr, la vida que quiero llevar, esa vida de piratilla, esa vida 100% Selma… como decía aquel, Quiero Soberanía personal, mi representación soy sólo yo… y algún día seré valiente, seré Pirata, seré La Selma, la Tango, la de Vallekas, la que huele a romero y a mar…