El ser humano es impresionante

selma de fiestaQuizás no hemos oído últimamente esta noticia, pero es así. El ser humano no es solamente individualista, corrupto, egoísta y estúpido, aunque si nos fijamos en como se vende al ser humano como mercancía, lleguemos fácilmente a esa conclusión.

El ser humano pese a su imperfección tiene la capacidad de modificarse y evolucionar hacia donde desea, pero la evolución de la persona no parece interesante para los medios de comunicación, para la empresa en general, pese a que en el mundo de los negocios apelan y buscan el talento como si fuese una aguja en un pajar. Se escriben millones de textos hablando de lo que es talento, pero se desprecian las formas de potenciarlo tanto en la educación como en la sociedad individualista que apela a la comparación, la competitividad.

Pero no, no voy a hablar hoy de cómo se nos manipula para ser más consumistas, como se premia a los seres con menor empatía, como se modela un ser humano, más ignorante, menos capaz de ayudar y nutrirse emocionalmente de lo que nos aportan los demás, tanto que hace que  cuando vemos algo como este vídeo lo percibimos como algo excepcional y digno de admiración.

Las cosas que más me han impresionando en la vida no se compran, no suelen salir en las noticias, y tienen mucho que ver con su capacidad para hacer sentir. Sentir las cosas que pasan a nuestro alrededor es cada vez más complicado cuando la empatía se nos presenta como una debilidad humana y no como un valor. Se nos vende el estrés de ser una persona muy ocupada, de tener una enorme responsabilidad en nuestro trabajo como algo a lo que todos deberíamos aspirar y lo compramos. En las películas, en el papel cuché  esos personajes que dirigen muchos destinos, que toman decisiones arriesgadas, que están siempre colgados al teléfono, leyendo emails, asistiendo a fiestas, cenas, reuniones, se presentan como una legión de superhombres o mujeres que despiertan una inalcanzable admiración, cuando a lo mejor su mayor éxito ha sido crear un producto financiero catastrófico que ha dejado a millones de personas sin hogar, a miles de jubilados sin pensión y sin embargo es más admirable el genio Zuckerberg, o Mr. Gordon Gecko, el tiburón de Wall street, que otro ser humano que tengas más cerca y seguro tiene una historia impresionante detrás.

Quizás fue por cómo y dónde me crié que no puedo identificarme con nada de eso, pese a que he tenido compañeros de trabajo que me asociaban más con el mundo de la gran ciudad cosmopolita, y pese a haber sido “esa hija de puta que despedía a la gente”, opción que compré con veintitantos, hasta que dejé de hacerlo unos años después por elección personal, cosa que la mayoría de mis compañeros ni mis jefes entendieron, aunque a alguno conservo entre mis amigos de Linked in,  que tan pronto están en NYC, Berlín o London, ciudades que según ellos me iban como un guante, cuando no me cansé de repetirles “soy más de pueblo que las amapolas” y he aprendido a valorar mucho lo que mi infancia me enseñó.

Dicen que mi padre, músico frustrado, me cantaba con su guitarra acústica Country roads de John Denver o American Pie de Don Maclean, canción que cuenta minuciosamente lo que fue mi infancia mediática, es decir lo que me gustaba ver en esa tele de dos canales que con cuentagotas ofrecía imágenes de Rock and roll.

No recuerdo las canciones de mi padre pues se fue pronto y la memoria infantil es tan selectiva, que sólo tuve el recuerdo de su exilio en Argentina, pero siempre pude imaginar aquello que me contaban porque la música sí estaba presente y quise recordar la música por encima de todo lo demás, porque fue una de las primeras cosas que me hizo sentir emociones y es que había canciones que me ponían los pelos como escarpias.

El lugar en el que crecí era un pueblo de 80 habitantes que ocupamos para ser 85, cuando dejamos el Madrid de finales de los 80. En el pueblo no había más de 10 niños, nos quedábamos incomunicados cuando nevaba, el invierno era muy duro y no había otro elemento de ocio excepto la música, la tele y la lectura. Vivir en un lugar así cuando tienes 12 años puede ser una tortura, sin embargo para mí fue una liberación. Solía pasar las tardes visitando a las abuelas que vestían de negro de arriba a abajo y contaban historias de posguerra, criticaban a sus vecinas con enfermizo rencor. Ellas me enseñaron a cultivar tomates, a coger setas, manzanilla y orégano y aprendí que el odio se deja a un lado cuando hay causas de fuerza mayor, cuando aparece la enfermedad, el desastre, la desgracia, se aparcan las diferencias para ayudar, para estar al lado del que lo necesita, porque eso es vivir en comunidad. Siempre me pregunté cómo podían odiarse vecinos que llevaban 70 años juntos y quizás fue algo importante que aprendí.

El lugar en el que crecí hacía que no fueras selectivo con la gente que tenías alrededor, toda compañía podía ser buena. Una de las personas con las que compartí poesía nocturna en una fría piedra al lado del arroyo, lugar escogido porque se podía hablar sin tener moscones escuchando, era un tipo que me sacaba 20 años. Flirteaba conmigo tratando de provocar mi adolescente ira pintando svásticas en mis cuadernos del colegio y reclamando mi atención con su egocéntrica e histriónica forma de ser. Tengo que agradecerle que me hiciera leer a Erich Fromm, estudiar a Hitler y escuchar Stairway to heaven de Led Zeppelin. Tengo que agradecerle también su estupidez tratando de provocarme con rayas de cocaína,  me enseñó a reconocer sus debilidades y no caer en ellas y reforzó mi empeño en dirigir mi destino y no dejarme llevar por la estupidez dominante. En ese juego de seducción insensata a una menor, con la palabra, con la poesía, con la música y todo aquello que en definitiva hubiera hecho humedecer mis bragas, reconocí la soledad de haber encontrado a alguien afín, que de no ser por su edad, consumo de cocaína y una actitud misógina, podía haber sido confundido con el sexo, debilidad en la que tampoco caí.

El lugar en el que crecí me rompió demasiados prejuicios, de esa forma pasé muchas tardes compartiendo lectura con un anciano de 80 años que para todo el pueblo era un loco que se dedicaba a leer mientras sus ovejas pastaban en el monte. Ni el frío, ni la desidia, ni el dinero, pudieron nunca a este paisano que todos los días discutía con su hijo porque, pese a que no le hiciera falta desde hacía mucho tiempo, toda su vida se había levantado a las 6 de la mañana para llevar sus ovejas al monte con dos o tres libros bajo el brazo, para volver al caer la tarde, un poco más sabio y más curtido. Me enseñó, que cuanto más aprendes, más tienes la sensación de ser un ignorante.

Una de las personas que más admiré en mi vida, vivía en un pueblo cercano, otro tipo que me sacaba 20 años, y que tras vivir en Madrid con un trabajo bien pagado, lo dejó todo, hizo su rebaño y a sobrevivir en los montes de la sierra. Con él pasé algunas noches de verbena y aprendí de la capacidad de hacerse con la audiencia cuando tienes algo que decir y lo que dices es interesante. Su legado era una experiencia vital que invitaba al conocimiento, a compartir, a saber, a dialogar y no juzgar a los demás. Era un ser respetado que cuando aparecía oliendo a animales y campo, algo que podía echar para atrás, conseguía que mucho se arremolinasen a su alrededor y escuchasen como un niño escucha al abuelo contar un cuento.

El sitio donde crecí, me dio muchas noches de copa y puro al calor de una chimenea jugando al mus hablando de cine independiente con un ingeniero aeronáutico checo que trabajó durante años en una vaquería para volver a su país a montar un negocio. Con él compartí a Kieślowski, Lars Von Trier, Oliver Stone y otros muchos temas como la antigua URSS, la caída del muro, la música clásica y lo que significa irte a un país a buscarte la vida sin un duro, sin conocer el idioma, sin ser bienvenido. Tuvo la suerte de que en mi pueblo, era forastero, igual que yo, pero siempre tuvo sitio para sentarse con un café y una copa, a echarse una partida de mus.

El sitio donde crecí también me enseñó la incoherencia, el miedo a lo que viene de fuera, los sueños que no se cumplen, la realidad silenciada, pero me hizo ver el mundo como un espectador que sabía que estaba de paso, que aprendería muy pronto a no segmentar, a no sectarizar, porque me hizo ver lo que no me gustaría ser, me hizo poner en valor lo que el ser humano es capaz de dar cuando no se deja llevar por sus propios prejuicios.

No, no soy una flipi que se considera mejor persona que nadie, me maltrato a mí misma cuando cometo errores, pero nunca quise juzgar, aunque lo he hecho y lo hago y eso me hace darme un toc toc en la cabeza de vez en cuando y decir, no, nena, no quieres ser tan mala persona, recuerda aquella frase que has leído de tu colega de Facebook: “Todo aquél con quien te encuentras está librando una batalla de la que no sabes nada. Sé amable”

La empatía es lo que nos hace respetar a los demás, pero también es la que podrá conseguir que nos emocionemos, emocionarse es sentir y sentir es un objetivo de la vida. Yo no he venido aquí a putear a los demás, no he venido a estar en guerra contigo, prefiero aprender de lo que puedas enseñar aunque lo que aprenda es que me odias. Estoy aquí para ser feliz, y cada vez que lo pienso, lo que más feliz me hace es hacer feliz a los que me rodean, aunque no tenga mucho que ofrecer.

Hoy es multicolor  porque quiero que sea así y lo voy a dedicar a mi memoria, a mi música, a escribir para mis amigos este post, con los que aprendí que una noche alrededor de un fuego, con un ukelele y un par de cervezas recordando aquellas cosas que hacen de la vida un camino más guay de recorrer, son lo que nos hace feliz… Aquella vez que nos fuimos a Benidorm, nuestro primer coche que nunca arrancaba, la manta del maletero para taparme en las frías noches de la sierra, los discos de los 70, las noches en la escuela escuchando a Metallica, los partidos de fútbol contra los del pueblo de al lado, mis tubos de leche durante los años de abstemia, esa paella… o aquel perfecto concierto de Ben Harper…

Tócala otra vez Sam, me diría… no dejes de tocar, que acabamos de estrenar el día…

Orgullo de ser manzaperina

bandera_gayMadrid era una ciudad con unas fiestas patronales poco exportadas o exportables si lo comparamos con San Fermín, La Feria de Abril o Las Fallas, hasta que llegó el Orgullo Gay y pronto fue acogida como fiesta grande de la ciudad, fiesta que ahora se pone en peligro por una multa de 160 mil euros. La razón de la multa el exceso de ruido.

Vamos a ponernos en festivos antecedentes. Vivo en una calle valenciana rodeada por 3 fallas. Las Fallas son agrupaciones de personas que hacen su monumento de corcho durante el año, muy bonitos por cierto, y el 19 de Marzo se queman tras permanecer plantado unos días en la calle, para llanto de las falleras. Las Fallas como fiesta duran una semana más o menos, pero los falleros tienen muchos otros saraos  autorizados a lo largo del año:  Presentaciones, fiestas en la calle, con disco-móvil hasta las tantas, calles cortadas para sentarse a hacer sus comilonas, y lo que se me hace  insoportable, la detonación de petardos. Aquí se explotan petardos por cualquier motivo, en cualquier día, bodas, bautizos y comuniones, porqe hoy es hoy, por supuesto en todos los eventos falleros y durante prácticamente un mes antes de las Fallas comienzan a sonar, viviendo los 10 días últimos hasta que arde todo, en un permanente estallido en el que apenas se pueden escuchar 30 segundos seguidos una detonación. En ocasiones te da un vuelco al corazón cuando de repente suena una tira de petardos en tu calle y te tiemblan las canillas del susto porque parece que ha empezado la guerra. Una mascletá, eso es ruido y atronador por cierto… pero a nadie se le ocurre ir a la una o las dos de la mañana a decirle a los falleros que dejen de hacer ruido con los castillitos de fuegos artificiales, y por supuesto aquí no hay multas en ninguna época del año, pese a que se detonan petardos que te arrancan la mano, las cifras de heridos por detonación de petardos en esta comunidad son espectaculares. Ruido también habrá en San Fermín, La Feria de Abril, etc., porque  una cosa está clara FIESTA=RUIDO, aunque unas sean más ruidosas que otras.

Me pongo en el lugar de los vecinos de Chueca que no pueden dormir, tanto me pongo en su lugar,  que yo tampoco puedo dormir, ni trabajar, ni pasear a mis perros a los que además tengo que dar ansiolíticos para paliar el estrés que les producen los petardos durante un mes fallero.  Si no me puedo largar de la ciudad que es lo hacen los que no son falleros y tienen una segunda residencia cerca de la ciudad, huyen en Febrero y vuelven casi en Abril. Asumo que para los vecinos de Chueca es molesto, como lo es para los vecinos que viven en cualquier plaza de pueblo cuando se planta la verbena que acaba a las 4 de la mañana.

Dicho esto, entiendo que las fiestas son parte de la cultura de una comunidad, Las Fallas traen a Valencia a un millón de visitantes, a nadie en su sano juicio se le ocurriría multar a la Junta Central Fallera por exceso de ruido, pese a que hay personas y animales que sufren de ansiedad durante un tiempo continuado y muchos agradeceríamos que no se detonasen petardos hasta que se planten las Fallas en la calle. Pese a mi sufrimiento, defiendo que la Fiesta es cultura.

Teniendo en cuenta, que la alcaldesa ha defendido estoicamente la candidatura de Madrid para los Juegos Olímpicos, pese a las mofas del cup of café con leche, y en general en el país hemos apostado por los macroeventos como medio de negocio, pues resulta llamativo, como dicen las malas lenguas,  que no se cuide una fiesta que genera beneficios, mejora la imagen de la ciudad que tiene una parte de mojigata de mantilla y misa difícilmente exportable a ese turismo de elite que se pretende motivar.

Aplicando una lógica neoliberal, querida alcaldesa, la fiesta del Orgullo le interesa, deja dinerito, atrae a la ciudad a ese turismo acomodado, sin muchas cargas familiares y acostumbrado a fundir pasta allí donde van. Además,  la fiesta del Orgullo ha sido asumida por gran parte de la población heterosexual que siente el Orgullo como suyo por ser una fiesta aperturista, integradora, colorida e incluso divertida. No sé si lo sabe, pero no todo el que viene al Orgullo es o debe ser Gay, lo que sí es cierto es que todos los que acuden, están de acuerdo en que tienen los mismos derechos que LGBT, se sienten plenamente integrados en la comunidad LGBT, y apoyan que LGBT no sean tratados bajo prejuicios obsoletos. Estos son ciudadanos del siglo XXI, que es donde estamos por cierto y demuestran que la ciudadanía está más avanzada que la política. Además en términos de marketing la imagen que aporta a la ciudad un Orgullo como el de Madrid, es moderna, actual, integradora, europea, que eso nos encanta y hace competir a Madrid con ciudades como Berlín o San Francisco, ¡Ohh yeah! 2017 Madrid Fiesta del Orgullo Mundial, venga, alcaldesa, ¿no ha pensado el gran negocio que está detrás?, ¿no ha pensado el empujón que le dará a la ciudad de Madrid? y lo mejor de todo, no se necesita inversión de campos de fútbol, ni de polideportivos, ni villas olímpicas. Sólo  permitir que el Orgullo se celebre. Le digo todo esto porque como le interesa tanto generar negocio en la ciudad de Madrid y le preocupan los empresarios que se ven damnificados por las huelgas y otras circunstancias que les impiden generar ingresos, pues esta es una oportunidad para que hoteles, restaurantes y tiendas, incrementen sus ingresos con la afluencia de visitantes con dinerito rico, rico y ganas de gastar. Según AEGAL, el Orgullo genera  más de 110 millones de euros para la ciudad de Madrid, con un impacto positivo sobre la actividad comercial y hotelera, que alcanza el  100% de ocupación en la semana del Orgullo, y un aumento del 30% del gasto en comercios. Como comentó Juan Carlos Alonso, secretario general de la asociación de empresarios: “Hay que destacar la creación de cientos de puestos de trabajo, así como la afluencia masiva de visitantes: según el propio Ayuntamiento es el acontecimiento que más turistas atrae a la ciudad de Madrid“.

Además, con lo bonito que se pone todo con tantos colorines, las drag queens con sus espectaculares trajes, que ya compiten con el carnaval tinerfeño, la gente dándose amor incondicional (algo tan cristiano), las carrozas por la ciudad como los reyes magos, los  arcoiris, las canciones de Karina, Camilo Sesto, Paloma San Basilio e incluso la más grande folklórica, Rocio Jurado… no me diga que no está bonito Madrid con tantos colorines, si parece una guardería.

Sé, querida alcaldesa, que no han tardado en vincular sus declaraciones sobre el matrimonio homosexual con las multas, ¡qué malintencionada es la gente! Aquellos que lanzan teorías conspiranoicas  poniendo en relieve su carácter conservador, ¿quieren decir que boicotea una fiesta que seguramente deja más dinero en Madrid que la verbena de la Paloma? Todo porque aludió a la ciencia con aquel asunto de las peras y las manzanas, ¡qué tikismikis es la gente! Deben entender que usted es una persona atareada. ¿Cómo va a estar al día de los avances de la ciencia cuando dirige el destino de millones de madrileños? La ciencia avanza a un ritmo vertiginoso, directamente proporcional a las inversiones en I+D,  ni siquiera con su equipo de asesores, llegarían a tener conocimiento de todos los avances como el injerto de  árboles pues eso es cosa de agricultores y quizás es competencia de la consejería de agricultura. Qué injusto es ahora que saquen a colación lo que usted comentaba acerca del matrimonio homosexual, con esa parábola de que si se junta una pera y una manzana no pueden dar nada porque son componentes distintos. Como sé que no tiene mucho tiempo,  voy a ponerle un ejemplo, la manzana con el tomate da el Redlove (qué bonito nombre), y los que lo han probado dicen que está delicioso con sus propiedades antioxidantes y todo. El Redlove ha iniciado su camino hacia la comercialización, según indica el artículo. Pero hay más ejemplos de frutas híbridas como el Peacharine (melocotón y nectarina), el Tangelo (mandarina y pomelo) o el Aprium (ciruela/albaricoque), con lo que igual la manzaperina está más cerca de lo que nos creemos y es que la ciencia es algo impresionante. Quizás quiso decir algo que es cierto y nadie le puede negar, de forma natural dos mujeres o dos hombres no pueden tener un hijo, pero miles de matrimonios  heterosexuales tampoco pueden, debido aun aumento misterioso de la infertilidad en los últimos años y  tienen que acudir a la ciencia para ello. Eso si deciden ser padres, porque tampoco es algo obligatorio para poder casarse, ¿o sí lo es?

¿Sumisa?, los cojones…

casate y se sumisaÚltimamente pululan en el aire mensajes  sobre mujeres obedientes, mujeres sumisas, mujeres que adoran al macho alfa. Sólo tengo una respuesta, ¿sumisa? ¿obediente?, por los cojones voy a ser sumisa y obediente.

Uno de los grandes males de nuestras generaciones, la de mi abuela, la de mi madre, la mía y la de las que vienen por detrás es la educación que las propias mujeres nos han dado. Desde pequeña dije NO a una educación machista, ilusa de mí que iba de feminista, no fue hasta mucho tiempo después cuando me di cuenta de que yo también era machista. Tras una adolescencia convulsa entre colegios de monjas, amigas y compañeras de instituto que se quedaban embarazadas antes de tiempo, el idealismo, la política y la figura de la mujer sobreviviendo en un entorno hostil hicieron que el mundo que se configuraba de puertas para dentro de mi adolescente habitación se diese de morros con el mundo de fuera. La República independiente de mi habitación, era un mundo libre, donde las mujeres y los hombres buscaban y tenían respecto, donde la inteligencia y conocimiento eran prioridad y donde el pasado era una serie de luchas de hombres y mujeres que se habían enfrentado al mundo, entre otras cosas,  para que las mujeres tuviesen derechos. Científicas que habían desafiado a ley imperante para ejercer su especialidad o simplemente poder estudiar, compositoras que tenían que publicar sus obras a través de hombres que se atribuyeron sus creaciones, escritoras que publicaban bajo seudónimos masculinos, guerrilleras que se enfrentaron a sus propios compañeros de guerrilla, cuando las mandaron  a cocinar y curar a los heridos por su condición de mujeres, toda esa parte de la historia supuso el mayor aprendizaje de mi vida.

Luego vino la realidad. Una realidad en la que las señales de machismo o dominación pueden llegar a pasar inadvertidas o ser confundidas con el “amor”: LOS CELOS. Creo que prácticamente todas las mujeres se han visto en situaciones donde, en la mayoría de los casos sin tener consciencia de ello, se han enfrentado a intentos de dominación. “Cari, estás demasiado guapa, no sé si deberías salir a calle así”, “no me gusta que quedes con tus amigos sola cuando yo no estoy”, “esa falda es muy corta”, “ese maquillaje muy provocativo”… Topicazos que sin embargo yo he llegado a escuchar y lo peor, dirigidos a mí. Creo que en mayor o menor medida tod@s sabemos de que estamos hablando, pero hay más. ¿Qué ocurre cuando no eres “femenina”? Cuando no te pones minifaldas, ni te maquillas, ni llevas prendas ajustadas, desprecias los tacones, la depilación y otra serie de torturas que sólo te causan dolor de pies, frío, irritaciones cutáneas, alergias, picores, dolor, dolor, dolor, sólo por estar “femenina”, sólo por estar guapa.

Ser femenina es la primera máxima de la dominación sexista localizada en una serie de prejuicios que pueden llevar de la libertad a la sumisión, de la sumisión a la violencia de género. Una máxima que además está presente en todo hoy en día. El mundo de la imagen vende a mujeres así, no verás otros modelos de mujer y por supuesto serán tachadas de todo menos de femeninas. Cuando no eres “femenina” porque has decidido no serlo, has decidido no dejarte llevar por los cánones de belleza, no someterte a torturas estúpidas, tu escala de valores se sitúa en otras parcelas y no pretendes agradar al resto sino a ti, ser coherente contigo, tener confort y no someterte al frío para enseñar tu cuerpo, al hambre para estar delgada, a la exposición a productos tóxicos para ir maquillada y sin pelos, en definitiva no quieres  pillar un trancazo, reacciones alérgicas, sabañones, juanetes, escoliosis, contracturas musculares, sólo para estar “bella”… Entonces vienen los comentarios:

– Hija, vas hecha un camionero.

– A ver si te arreglas un poco.

– Como te va a querer un hombre si vas con esa pinta.

– A ver si vas a ser de la acera de enfrente…

Estos comentarios vendrán de tu entorno familiar y en especial de las mujeres, sí, las mujeres serán las primeras en criticar tu actitud. Afortunadamente fui una niña y una adolescente que ejercía la profesión de estar siempre en contra; me enfrenté a todo aquel que me decía cómo tenía que ser como mujer, pero los mensajes que se repetían a mi alrededor eran:

– Tienes que aprender a callarte.

– Como sigas así vas estar sola toda la vida.

– Hay cosas que sólo las hacemos bien las mujeres. Hay cosas que son de mujeres.

– Pero si en mi casa la que manda soy yo.

– Obedece.

– Cásate, no te vayas a vivir con nadie sin casarte que eso no está bien.

– Vas a acabar mal.

Incluso en alguien consciente de su condición y de que todos estos mensajes son residuos de una cultura machista desgraciadamente muchos de esos mensajes penetran aunque sea de manera inconsciente y hay momentos de tu vida en los que se hacen visibles, sobre todo en la vida en pareja. Ahí los mensajes comienzan a ser otros y hablo de mensajes de las mujeres que tienes alrededor:

– Ay madre, lava esas cortinas.

– Limpia esos cristales que no se ve. Tú crees que una mujer puede tener así su casa. HAZ LA CAMA.

Da igual que curres 8 ó 10 horas diarias de Lunes a Sábado o Domingo, ese es tu cometido casi más que ganarte el pan. Durante un tiempo recién independizada con pareja la gilipollez me abdujo, confundí el amor, confundí mi papel y permití ciertas cosas que afortunadamente paré a tiempo con una separación, momento que también me trajo comentarios de las mujeres de mi alrededor que ya podéis imaginar en qué línea iban y a las que tuve que mandar a Parla poniendo tierra de por medio, cosa que me vino de puta madre para empezar a ser mi yo real, la yo que siempre quise ser, que no es fácil. Fue en ese momento donde fui consciente de que pese a mis ideas, la educación que había recibido me hizo actuar en contra de mi propia voluntad, de mi propia ideología y no respetarme a mí misma. A partir de ese momento NO HE HECHO LA CAMA JAMÁS y ahora un estudio me da la razón, pues no hacer la cama elimina los ácaros y yo soy alérgica.

En fin esta es la historia de millones de mujeres que no quieren estar sometidas, pero que corren el peligro de estarlo si no saben interpretar las señales. Todavía está extendida la creencia de que si no hay violencia física no hay maltrato. Basta entrar en cualquier página de organizaciones que trabajan con víctimas para saber que la violencia de género comienza mucho antes. Hacen hincapié en las señales que interpretar para ser conscientes de cómo están tratando de someternos. La dominación sexista se encuentra amparada, no sólo por el macho dominante sino por un entorno de mujeres que  inducen a ser dominadas, mujeres cuya educación es machista.

Querida y querido, has de estar alerta, muy alerta, una forma de reconocer si a nuestro alrededor están ejerciendo una educación sexista sobre nosotros es analizar sus propias vidas, cómo viven, qué hacen, qué comentarios hacen sobre otras mujeres y otros hombres. No es raro que se hagan comentarios despectivos con respecto de mujeres independientes, con poder, mujeres que eligen sobre su sexualidad, que muestran conocimiento, que deciden no casarse o no tener hijos, o no someterse. Muy probablemente se criticará a todas aquellas mujeres que deciden cómo quieren que sea su propia vida y no se ajustan al paradigma de mujer sometida, mujer ama de casa, mujer de su casa… Igualmente se criticará a hombres que asumen funciones atribuidas a la “mujer”. Las señales de dominación sexista son:

– Todo este tipo de comentarios con respecto de las tareas propias de tu sexo. “Eso es cosa de hombres, eso es cosa de mujeres”.

– Los comentarios acerca de tu imagen, “la falda muy corta”, “no quiero que te pongas tan guapa para nadie que no sea yo” o a la inversa, “arréglate, pareces un tío”, “vístete como una chica”, “las chicas son presumidas”, “las chicas hablan bien, saben estar, saben callar”.

Si estás primeras pautas son asumidas, muy probablemente lleguen otras:

– Te harán tomar conciencia de tu incapacidad. “Ay cariño si es que no sabes, déjame a mí, esto no es algo para ti”.

– Los amigos empiezan a ser molestos. “No me gusta que quedes sola con tus amigos”, “no me gusta que vayas sola” y esto se justifica con el proteccionismo, “no me perdonaría que te ocurriese algo”, ” no sabes lo que hay por ahí”, “es peligroso”.

La evolución hacia la dominación/sumisión es un camino en el que se van aceptando y cediendo parcelas de poder, perdiendo el control de la situación y asumiendo que vas a ser controlada. En este camino es fundamental la aceptación previa de estos pasos hasta que perdemos el control sobre nuestra persona. Es muy probable que si en las primeras fases de esta situación no accedes, no aceptas, la situación no avance, pero es seguro que si vamos aceptando cada uno de estas pequeñas pérdidas de parcelas de poder, muy probablemente no podamos recuperar el control que hemos cedido:

– Control del dinero: Comienzan a pedirte rendir cuentas, te acusan de gastar, debes explicar lo que gastas y en qué, hasta que se ve justificado quitarte el control del dinero porque eres una “mano rota” porque no te controlas.

– Control de las salidas: Comienzan a molestarse por salidas del hogar sin la presencia de la pareja hasta llegar a la prohibición.

– Control sobre el entorno: De los comentarios sobre ciertas amistades o familiares pasamos al alejamiento e incluso la prohibición de ver o estar en contacto con personas que no son del agrado del dominante.

– Control sobre la autoestima: Se te quita el poder de decisión, se te aleja del entorno, se te deja en soledad, se manipula tu voluntad, todo esto es posible gracias a que llegados a este punto ya no tendrás control económico, no puedas acceder a gestionar tu dinero, ni tu casa, ni tus encuentros, ni las amistades, puede que incluso hayas dejado de trabajar fuera de casa, te han despojado del contacto con el exterior y muy probablemente los comentarios sobre tu imagen sean despectivos, habrás escuchado que eres una inútil, que no sabes hacer nada, que eres un desastre, que todo lo tiene que hacer él, que no le ayudas, que tiene mucha responsabilidad y tú vives muy bien sin pensar en nada…

Si hemos llegado hasta aquí, hace tiempo que estamos en riesgo. A partir de este momento nada va a mejorar. Bienvenida al hogar que siempre soñaste, el perfecto hogar donde tú eres la mujer sometida y él se ha convertido en dominante maltratador:

– Prohibición. Te será prohibido cualquier acción que implique controlar tu destino, tanto a nivel económico, como social. Ya no tendrás contacto con el exterior excepto en compañía y bajo las condiciones de tu maltratador.

– Anulación de la voluntad. No tomarás ninguna decisión, muy probablemente ya seas incapaz de hacerlo, has comenzado a sentir miedo, todo lo haces mal, no sirves para nada, no haces más que causar problemas y potenciarán tus debilidades, complejos, traumas para conseguir someterte. En este momento tu sentimiento de culpa se ha multiplicado de manera exponencial, asumes que eres culpable de todo lo malo que sucede a tu alrededor.

– Secuestro. Sin saberlo actúas como una persona secuestrada en su propia casa, no tomarás la decisión de salir sin permiso, no te pararás a hablar con nadie, tratarás de huir deprisa cuando alguien te pare y quiera hablar contigo, inventarás excusas para no pararte a tomar un café con una amiga, no responderás  a llamadas de amigos, justificarás a tu pareja en todo momento si alguien se atreve a ponerte delante la situación, callarás los abusos de autoridad.

– Violencia verbal. Los insultos y vejaciones han subido de tono, de inútil a tonta o subnormal, serás una puta si te arreglas, darás asco sino lo haces, si miras a alguien en una cena, si saludas cortesmente, serás una buscona… Todo será susceptible de provocar insultos hacia tu persona. Si respondes o te enfrentas esta situación se agravará, las discusiones serán cada vez más violentas, los insultos más dañinos, el volumen más alto, llegarán los gritos y aproximaciones dominantes, el arrinconamiento, el ejercicio del miedo a la violencia física, llegando a las amenazas.

– Violencia física. Cuando te dan una hostia, hay poco que explicar, has llegado al final del camino, una hostia, traerá otra, y otra, y otra y otra y después vendrá aquello de los vecinos en la tele diciendo lo buena persona que era…

Esta es la crónica de la violencia de género ejercida contra las mujeres. También hay hombres víctimas de mujeres dominantes que ejecutan todas estás acciones de dominación a través del desprecio. Mujeres que ejercen control sobre hombres a los que se les anula la voluntad, llegando incluso a la violencia física. Deben ser tenidos en cuenta, al igual que hay hombres que hacen mucho más que muchas mujeres por luchar contra esta lacra que parece no interesar demasiado, excepto para hacerse la foto el Día de la Violencia de género. Hombres que escriben comentarios desesperados porque no saben qué hacer cuando escuchan palizas en la casa de al lado y la mujer no quiere denunciar. Lo cierto es que el silencio también forma parte de nuestra educación, la vergüenza, el qué dirán, el mantener las cosas de puertas para adentro forman parte de esta cultura cómplice de asesinatos, cómplice de torturas. La falta de apoyo y compresión es un elemento más que convive con esta situación pues cuesta entender que una persona a día de hoy se deje someter de esta manera, se deje anular, vejar, torturar, pero todo esto esto comienza con la anulación, con una educación basada en la memoria colectiva de cómo debe ser una mujer, memoria colectiva que la religión y el poder se encargan de alimentar.

Es incompresible que a estas alturas y con los datos que se manejan en todo el mundo, el desarrollado y el menos desarrollado, no haya un país que se libre de este problema. Las mujeres son víctimas de la violencia doméstica, esclavizadas para consumo sexual, sometidas a vejaciones laborales por su condición de mujer, expuestas como mercancía en la televisión y los medios de comunicación,  donde los modelos de guapa imbécil, rubia tonta, escultural ignorante están muy por encima de mujeres inteligentes e independientes.

Vivimos en un país que prima la estupidez, que calla la violencia, que se permite el lujo de publicar libros dónde te invitan a Casarte y ser sumisa. Un país donde mujeres que se dedican a la política culpan a la emancipación de la mujer de los niveles de paro y acusan al feminismo de conducta reprobable. Donde se aplaude desde los sillones ocupados por mujeres en los organismos oficiales la voluntad de elegir quedarse en casa para servir al hombre, a los hijos y al abuelo, donde se dan cursos para amas de casa para aprender economía y labores domésticas en pleno siglo XXI. Pero también se nos exige trabajar fuera, ser profesional, comprometerse con la empresa que no te deja comprometerte con nada ni nadie. El nivel de exigencia al que se somete a las mujeres de hoy que luchan por tener una vida profesional y una vida personal es una carrera de obstáculos. Además la presión ejercida a través de la educación, el entorno social, es un añadido en el que una a veces tiene ganas de apearse del carro. Es grave que el machismo se siga expandiendo, pero más grave es que seamos las mujeres las que lo aceptamos, las que educamos bajo esa convicción. Tras unos 70 y 80 convulsos que propulsaron la liberación de la mujer y en nuestro país, la llegada  del divorcio, el aborto, estamos unas décadas después volviendo a retroceder, alimentando de nuevo la sumisión, así que ¿sumisa ? ¿yo?, LOS COJONES (comentario machista donde los haya para hacer prevalecer mi voluntad) ¿obediente como ellas? Ni muerta, ¿calladita? En la puta vida.

Señoras que escriben tratados sobre cómo ser sometidas: váyanse a la mierda.

La esposa entregada:

El mea culpa de una huelga de hambre

HUELGA DE HAMBREQUERIDOS
Jorge… 40 días
Alex… 32 días
Gisela… 36 días
Alejandro… 35 días
Juanma… 21 días
Frank… 21 días
Juanito… 12 días
José Luis… 12 días
Javier.. 8 días
y el resto de personas que continúan o han hecho huelga de hambre por #motivosdetodos:

Habéis regalado un número finito de días a la población de este país y por ello muchos queremos DAROS LAS GRACIAS, al resto o le ha pasado inadvertido, o no se han enterado, o hemos agachado la cabeza, o simplemente no podíamos realizar la misma gesta, aunque en palabras de Jorge, no se trataba de hacer lo mismo si no de luchar.

Algunos hemos querido tratar de dar ánimos desde la distancia, entendiendo, compartiendo vuestros motivos que son los nuestros también e incluso os hemos erigido en altavoces de todos, pero no hemos estado allí. No hemos reclamado excepto en Twitter y nuestros blogs que se os prestase una mayor atención a los medios de comunicación, pero hubo grandes y mediáticos temas que os pusieron en un segundo plano informativo, la huelga de basuras, lo de Canal 9, la Lomce, la doctrina Parot y el más de lo mismo de ERES, Barcenas, Gurteles y bla, bla, bla.

Lo vuestro ha sido un David contra un Goliath que ya tenía en negro sobre blanco la cuestión de la seguridad ciudadana, además de todo lo que va a justificar la huelga de limpieza en Madrid para meter mano a eso a lo que muchos le tenían muchas ganas, el derecho a la huelga.
Habéis sido esos Davices hambrientos que han reclamado con sueño, frío y hambre la necesidad de un reinicio gubernamental que a ese Gobierno no le ha dado ni frío ni calor, vamos, no he visto a ningún periodista siquiera preguntar a un diputado sobre ello, no sé si lo han hecho, pero no lo he visto. Ahora es un mal momento para reclamar la atención de los medios, ni siquiera del Intermedio, con todo lo que tienen con los políticos, no tienen tiempo material de meterse en otras cosas. Lo mismo le pasa a Salvados, pero a alguno sí nos hubiera gustado una alusión de Wyoming, (que no sé si con la presentación de su libro ha llegado a hacerla), al que, por su condición de figura pública que debe su fama de los últimos años a expresarse con meridiana claridad, que diría el presidente, le exigimos que se comprometa con toda causa, aunque insiste en su condición de afortunado que no quiere renunciar a ello. Todo porque desde su tribuna en el Intermedio se ha convertido en alguien importante porque lo que dice incomoda en exceso a la casta política, cosa que es de agradecerle a él y al equipo del Intermedio, al igual que sucede con Salvados. Al hilo de los medios, yo sí he echado de menos una pregunta en los pasillos del Congreso sobre esas personas que estaban sin comer en la puerta del Sol y en otros lugares de la geografía.
Durante el tiempo que habéis llevado a cabo esta huelga de hambre a veces he pensado qué hubiera pasado si se hubieran puesto muchas más personas en huelga de hambre, si la Puerta del Sol estuviese alfombrada de personas en Huelga de Hambre. Obviamente los medios extranjeros quizás hubiera hecho un mayor hincapié en la causa de un acto tan radical, cosa que parece hace reaccionar a los que toman decisiones como ha sucedido con la huelga de limpieza. Lo cierto es que la vuestra era una reivindicación más arriesgada y el resto hemos sido indignados de boquilla, muchos de acuerdo con vosotros, muchos queriendo hacer algo, muchos esperando no se sabe muy bien qué y algunos incansables tratando de dar apoyo que se han acercado por allí y han estado a vuestro lado.

Ell mundo sigue, las leyes que se aproximan nos ponen contra las cuerdas, vosotros habéis empezado a comer y comienza a hablarse del próximo mundial que hará olvidar algunas de las cosas que no deberíamos olvidar. Pero también ocurre que estamos más que hartos, como decía la famosa frase de la peli, de tantas malas noticias, son ya 5 años de crisis de mal en peor y encontrar un equilibrio entre la felicidad, la realidad y la supervivencia se torna difícil, no en vano se ha duplicado el consumo de ansiolíticos en los 10 últimos años. Yo sin ir más lejos, siento en ocasiones que no aguanto más noticias, más tertulias y a ciertos tertulianos que hoy son estrellas. Admiro gestas como la vuestra y las de otros a lo largo y ancho de este mundo, personas que deciden ponerse en peligro de una u otra forma por el bien común, porque son más valientes que yo y la heroicidad vende, tanto que “el viaje del héroe” es asignatura obligada en la novela o el guión de ficción. Al final del día me pregunto, ¿qué puedo hacer?, ¿no estoy haciendo nada?, ¿por qué estamos paralizados? Porque, aprendida en parte esta lección sólo quiero felicidad, y ver felicidad a mi alrededor, no hambre,  no gente buscando en la basura, esperando que cierre el súper para ir a ver qué tiran. No quiero ver más hambre a mi alrededor, no quiero ver esa tristeza, no quiero sentir como se escudan en qué vivimos una vez por encima de nuestras posibilidades y esto sólo es una consecuencia que parecen no entender como un sádico castigo a la población cuando hay niños que sólo hacen una comida al día, o una madre tiene que explicar a su hijo que el bocadillo es mágico como el anuncio. Es una especie de bucle en que a veces hasta me siento culpable porque no me encuentro en una situación tan desfavorecida al resto ya que en 2007, viendo lo que se avecinaba, me quité el hipotecón vendiendo mi casa para no tener ese yugo sobre mi cabeza. Me siento culpable porque no puedo ayudar más y siento que necesito hacer algo aunque me sienta paralizada.

He escrito varias veces sobre el miedo, pero me pregunto una vez más ¿miedo a qué? No se puede culpar a la gente que no se atreve a dar un paso al frente por miedo a perder su trabajo, su casa, o lo que sea, cosa que muchos que se han colgado el cartel de revolucionarios hacen, al menos yo no, aunque opine que aferrarse a sus casas, trabajo y cosas materiales sólo es algo que pueden perder en cualquier momento, de ahí el miedo cuando cada vez hay más gente que no tiene nada que perder y eso es, desgraciadamente, una puerta a la libertad. Ni siquiera se puede culpar a aquellos pobres curritos que justifican el discurso de que era irremediable hacer todo lo que se está haciendo pues la verdad hoy es muy distinta según el cristal con el que te la cuentan y para gustos colores.

Lo que sí habéis conseguido es que muchas personas se identifiquen con vosotros, crean en vosotros, más que en ningún representante político, y habéis dado fuerzas a aquellos, que no queremos irnos de nuestro país porque queremos vivir aquí y tener oportunidad de desarrollarnos aquí,  o estamos mayores para empezar en otro sitio, pese a que la política está consiguiendo exportar nuestro talento a precio de saldo y dejar aquí una ecuación que no sale entre población activa y los jubilados. Muchos queremos tener un país mejor donde se aplique el sentido común y no el sesgo de intereses macroeconómicos que está ofreciendo su Agosto  a megainmobiliarias, e inversores extranjeros que se reparten el pastel del país, dejando a los ciudadanos fuera del negocio, obligando a los abuelos a andar varios kms para comprar el pan a 20 céntimos porque con la pensión no llega para alimentar a hijos y a nietos.

¿Para cuando el ciudadano estará en el primer punto del orden del día?  Hoy ni siquiera es un punto en el orden del día… Lo decía la canción: “…Como primer punto del orden del día actualizaremos nuestro sueldo, como segundo punto bajaremos el de los demás”… y recortaremos, y recortaremos, y recortaremos, pese a cada fin de semana miles de personas salgan a la calle, pese a que algunos se pongan en huelga de hambre, pese a que… seguiremos la ruta establecida, porque las encuestas todavía dicen que ganaremos en las próximas elecciones.

Para terminar, Jorge, Alex, Gisela, Alejandro, Juanma, Frank, Juanito, José Luis, Javier, y el resto de los que han estado en huelga de hambre por todo el país, es difícil conocer los datos de todos, muchos de nosotros sí nos acordamos, sí hemos sabido de vosotros y hemos sentido la distancia como un peso, por no poder acercarnos a deciros  GRACIAS.

Hoy en la cocina de Arguiñano: el Des-Prestige con patatas

Arguiñano el primer showman de nuestra Televisión salido de los fogones, después vendría Chicote, ha acompañado a generaciones con sus esperpénticas gafas y monólogos despertando la pasión gastronómica en los hogares del país y mojándose en su cocina de opinión sobre bancos y corrupción, proponía el otro día algo verdaderamente revolucionario: que los telediarios dieran buenas noticias, que las hay cada día. Sin embargo el telediario es como lo fue el periódico El Caso en su día, una aglomeración de desgracias, malas noticias, corrupción, corrupción, corrupción y justicia desproporcionada, pero de esto de dar buenas noticias hablaremos en otro post, hoy vamos al plato que nos ocupa en esta cocina. Sin pelos en la lengua, Arguiñano dijo una frase: “Cuatro hilillos de plastelina, y ahora, presidente”… a lo que Iñaki, el presentador comentó: “11 años y no hay responsabilidad alguna “, y el cocinero contestó: “¿si eran cuatro hilillos de plastelina qué responsabilidad va a haber?” Los hilillos de plastelina, son cómo aquello de “sólo fueron unos trajes”, parece que si se repite algo hasta la saciedad, al final se convierte en verdad. “Cuatro hilillos que contaminaron 3000 kms de costa”, apunta el presentador durante la entrevista con el cocinero en La Sexta Noche.

Prestige, ya sólo el nombre recuerda una casta intocable… e invita a juegos de palabras como Des-prestige, que se ha convertido en titular de algún periódico. Lo cierto es que como dice un tweet,: “Que tu perro llene de caca la playa, 750 euros, llenar de mierda todo el litoral gallego: 0 euros”. La Justicia es como una caja de bombones, como diría Forrest, nunca sabes cual te va a tocar. Las comparaciones son odiosas, decían en Más Vale Tarde los tertulianos cuando uno se atrevía a comparar el fallo del Prestige con la petición de 7 años de cárcel para una pianista que molestaba a su vecina. Sí son casos desproporcionados, pero reales.  Las  toneladas que  habría vertido el “Prestige” al mar (63.000) superan la suma de lo vertido por el Exxon Valdez, 43.000, y el Erika, 10.000. La revista Science (vol.302,2082-2086)  publicó hace 6 años, tres grandes conclusiones sobre los resultados de los estudios realizados durante 15 años sobre los efectos del vertido de petróleo sobre los ecosistemas. Pueden resumirse así:

1) Se ha detectado que persisten hidrocarburos procedentes del vertido 15 años después que éste ocurriese.

2) Los hidrocarburos están presentes en cantidades más altas de las esperadas y en cantidades suficientes para dar lugar a exposiciones crónicas que afectan a la salud, crecimiento y reproducción de las poblaciones de animales de la zona.

3) Los impactos son más evidentes sobre las poblaciones que viven en los sedimentos más superficiales, con los consiguientes efectos directos e indirectos sobre la cadena atrófica.

Este estudio indica que de los 42 millones de litros vertidos por el Exxon Valdez, cerca del 40-45% sedimentaron en el mar, mientras que el que alcanzó los 1.200 kilómetros de costas representó sólo el 7 – 11% del total. A finales de 1993 se estimó que el volumen de hidrocarburos que quedaba en los espacios intersticiales de las costas de Alaska era del orden del 2% del total. Leer más sobre esto. 1200 km de costa afectados por el Exxon Valdez que representaron entre 7-11% del total vertido, frente a los 3000 km de costas afectados en el caso Prestige, aunque depende de las fuentes consultadas esta cifra varía. Tanto en el caso del Exxon Valdez, como en el del Erika, con el Amocco Cadiz, como en de BP en el Golfo de México, hubo causa probada, se encontró a uno o más responsables del accidente y se cuantificaron daños a los afectados para los que se ejecutó indemnización, como explica este artículo en La Voz de Galicia.

Las consecuencias medioambientales del Prestige, 140 playas + 4 parques naturales afectados. Riqueza marina arruinada:

Zona de superficie: almeja, mejillón, percebe.

Zona intermareal: navaja.

Zona infralitoral: pulpo, centolla, lenguado, calamar,etc.

Actividades económicas afectadas: Pesca, marisqueo, cultivos marinos, conservas pescado,producción, comercio y procesos de industrialización, y obviamente el turismo.

Según este estudio de la Universidad de Coruña se estima que 120.000 personas se han visto afectadas directa o indirectamente por el Prestige con un valor de 1000 millones brutos perdidos por año en cuanto a la pesca y una estimación de inversión de más de 12.000 millones de euros para la recuperación e impulso económico de la zona. Otro estudio de impacto ambiental de la U. de Vigo que contempla además el grado de influencia del vertido en materia de seguridad alimentaria. Según este artículo paradójicamente 6 meses después del hundimiento no existía riesgo alimentario. Greenpeace en su estudio de impacto ambiental del petróleo argumenta como daño al ecosistema:

Muerte de los organismos por asfixia. Destrucción de los organismos jóvenes o recién nacidos. Disminución de la resistencia o aumento de infecciones en las especies, especialmente aves, por absorción de ciertas cantidades sub-letales de petróleo. Efectos negativos sobre la reproducción y propagación a la fauna y flora marina. Destrucción de las fuentes alimenticias de las especies superiores.  Incorporación de carcinógenos en la cadena alimentaria.

Los impactos del crudo tienen un efecto de décadas. Un año después del derrame del Prestige la degradación del hidrocarburo fue muy baja, propiciando la contaminación de las costas. Después de 10 años del derrame del Exxon Valdez se demostró que, los peces y mejillones que se distribuían cerca de este derrame todavía estaban expuestos a hidrocarburos residuales en el ambiente. Otro estudio realizado 17 años después detectó contaminación residual proveniente del mismo incidente.

El petróleo o sus componentes pueden entrar en contacto con el cuerpo humano por la absorción a través de la piel,  la ingestión de comida y bebida y, la inhalación a través de la respiración.

Los voluntarios, pescadores y demás personal que estuvieron días recogiendo el vertido literalmente a dos manos hoy pueden sufrir algún tipo de enfermedad bronquial como el asma.  Más de 5 horas expuesto al vertido puede producir dermatitis, bronquitis química o quemaduras, según expertos en toxicología. Según un estudio que cita El Mundo en un artículo del año pasado, los problemas bronquiales de los pescadores y voluntarios expuestos al hidrocarburo, persistían 5 años después de la catástrofe.

Pero aún hay más, el Prestige se hundió con toneladas de hidrocarburo en sus tanques. Pese a que se procedió a un sellado de las grietas, lo cierto es que existe un riesgo real de posibles y nuevas fugas del fuel que aún se encuentra dentro del monocasco a escasos kms de la costa gallega. La información de cuántas toneladas se encuentran dentro del barco hundido tampoco queda muy clara, pero hay que tener en cuenta que según la información que se ha manejado en el momento del accidente el barco transportaba en torno a las  77 mil toneladas, se estima que el vertido fue de 63 mil, por lo que la resta es fácil es probable que todavía contenga miles de toneladas dentro.

Hace unos días comentando con un amigo este tema, me decía que en Galicia, lugar en el que suele pasar todo el verano, algunos clamaban por un Prestige cada 5 años, ¿puede que esto tuviera que ver con que después hubo contratos para limpiar la costa?, tirando de hemeroteca por lo visto hubo cierto despilfarro con el tema de los contratos post-accidente.  Quizás tenga que ver con una serie de promesas e inversiones que Aznar realizó doblando el presupuesto de la Xunta como explica este artículo de La Voz de Galicia,  para invertir en Ave, Carreteras, Naval e incentivos del 40% en la creación de empresas. No. hombre, le digo a mi amigo, esto es como si no nos dieran trabajo para limpiar el monte y lo incendiásemos para que posteriormente se declare la catástrofe  con sus subvenciones correspondientes y de esa forma entrásemos en concurso de contratos de trabajo para limpiar el monte quemado, hacernos a precio de saldo con la madera quemada para convertirla en leña o briquetas y así poder venderla, o simplemente para recalificar los terrenos… ¿En qué cabeza cabe que esto lo haría alguien en su sano juicio cuando todos sabemos lo mucho que le cuesta al monte regenerarse? Que un árbol tarda décadas en crecer, lo mismo que el mar tarda décadas en reponerse del petróleo. (léase esto último con cierto sarcasmo). Sin generalizar entiendo que estos comentarios de particulares son la excepción y no la norma y me atrevería a decir que Galicia está más por el NUNCA MAIS, que por tener un Prestige cada 5 años, pues en 30 estarían cubiertos de petróleo hasta los hórreos de Orense y quizás llegase el fuel a Ponferrada.

Tras unas horas leyendo sobre un caso que he seguido de manera intermitente en el tiempo desde la fecha del accidente, llego a varias conclusiones que coinciden con las declaraciones del cocinero, o de los tweet publicados en este artículo.Una no se llega a creer que 6 meses después no hubiese riesgos para la salud y que la costa estuviese recuperada. Una no puede imaginar cómo se ha llegado a un fallo, como dice Uralde, nunca mejor dicho lo de fallo,  sin responsabilidades a exigir y sin indemnizaciones para los afectados, tanto económicamente de todas las actividades derivadas de la pesca, como a aquellos que han enfermado por limpiar las costas.

Cuando queremos pensamos en cómo afectan las cosas que suceden a la Marca España y según la versión oficial, las huelgas y manifestaciones son una lacra para la imagen de marca del país. Me pregunto si el esperpento al que estamos sometidos viendo el telediario cada día no afecta de igual forma a la Marca, algo de lo que también habló el jefe de cocina. En este caso me pregunto si la sentencia del caso Prestige  puede afectar directamente a la marca España haciendo de efecto llamada a los petroleros, pues accidentarse en nuestras costas no tiene precio, pero no  en el sentido publicitario de la tarjeta de crédito, en un sentido literal, el precio es cero. Ya me imagino al consejo de administración de BP, pensando: “pero, ¿por qué no pondríamos la plataforma frente a las costas de Galicia, en vez de frente al Golfo de México?” Como diría mi abuela, esto son lentejas, como todo lo demás, si las quieres, ahí están, así que  a comerse el Des-Prestige con patatas ahora que no hay riesgos para la salud, porque lo cierto y como anuncian Greenpeace o Equo, es que esto puede volver a ocurrir en cualquier momento aunque se gritase por activa y por pasiva NUNCA MAIS.

Nota: por si quieres  leer más documentación científica sobre el impacto del Prestige, aquí puedes encontrar una serie de enlaces.

Erasmus de la exclusión, la wertgüenza de clase.

exclusion socialLa realidad de los estudiantes de entornos más pobres hoy,  es muy parecida a lo que sucedía hace 30 años. Cuando creces en un entorno social que no invita a estudiar, ni siquiera a adquirir conocimientos, cuando hay padres que se jactan de su ignorancia ante sus hijos y les dicen que estudiar no sirve para nada, lo mismo que leer o cualquier cosa que signifique adquirir conocimiento, están condenando a sus hijos a ser más pobres que lo han sido ellos y por lo tanto esclavos de su propia ignorancia. Una de las primeras causas de abandono escolar en nuestro país y en este tipo de familias es la educación familiar con respecto de los estudios. Partiendo de la base que hay cabezas de familia que consideran, desde su propia experiencia, que estudiar no va a resultar útil a sus hijos porque no han visto en sus entornos la utilidad de adquirir unos estudios, algo que además hoy cuesta más dinero, es muy probable que los hijos abandonen y en un elevado porcentaje, antes de acabar siquiera la ESO. El problema es que la realidad de hace treinta años hacía posible que un adolescente pudiese desarrollar un oficio sin estudios, hoy eso difícilmente se dará. Muchos estudiantes hoy están en riesgo de exclusión y se enfrentan en desigualdad de condiciones a su día a día como estudiantes. Están por debajo de sus compañeros en cuanto a expectativas de estudio, en el aprendizaje de idiomas, son menos “digitales” que son sus compañeros (hoy en día los estudiantes de la ESO son todos nativos digitales) y sufren una falta de material de estudio severa, bien porque la familia no se lo puede permitir, bien porque no considera importante la formación de sus hijos y considera un gasto innecesario el material. En estos casos el riesgo de abandono escolar es alto para estos estudiantes.

Parece increíble que esto suceda, a nadie en su sano juicio se le puede ocurrir que una familia hoy en día no anime a sus hijos a estudiar, sin embargo es una realidad sobre la  que algunas ONG ´s están actuando. Para entender un poco la situación en este tipo de entornos, normalmente barrios desfavorecidos de grandes ciudades cada vez más hay una conciencia de gueto, donde la vida sucede dentro del barrio y no se plantea fuera de ella. Las oportunidades son las que aparecen dentro del barrio, la posibilidad de que un vecino albañil, fontanero, o vendedor ambulante, pueda dar trabajo a alguno de estos chicos y los modelos sociales a seguir son los que están dentro del barrio, excepto lo que pueda llegar a través de la televisión. Es obvio que en estos lugares  los programas de divulgación no son los que tienen más audiencia. Con la desaparición de la construcción,  que durante la burbuja inmobiliaria absorbió a muchos de estos jóvenes que habían abandonado los estudios, no hay muchos lugares en los que puedan desarrollar una carrera profesional sin estudios y mucho menos con los sueldos que aquellos afortunados estuvieron cobrando entre 2000-2007. Estos jóvenes han sido quizás el sector poblacional más perjudicado con la caída de la burbuja inmobiliaria y la llegada de la crisis. Muchos de ellos se hipotecaron y han formado familias que hoy están siendo deshauciadas al perder su empleo y no encontrar la manera de reinsertarse en el mercado laboral. Hablamos de familias formadas por jóvenes de menos de 30 años sin estudios y con una capacidad muy limitada de encontrar trabajo en el mercado laboral de hoy.

Siguiendo con el papel de la familia en el desarrollo de estos jóvenes, hay determinados entornos familiares que actúan de manera castrante para con sus hijos, en el sentido de que marcan unas fronteras ideológicas en las que dejan muy claro lo que no pueden ser sus hijos, normalmente nunca se plantean que sus hijos puedan llegar más allá de lo que han llegado ellos. Sí, parece increíble pero si se analiza el entorno de estos estudiantes en riesgo de exclusión la inmensa mayoría no tiene una relación fluida con sus padres y en alto grado es autoritaria. Tampoco viven en un hogar donde se lea, ni se consuma otro tipo de cultura porque es considerado innecesario  y en elevado porcentaje sus propios padres no tienen una formación elemental. Además se enfrentan a carencias materiales en  el hogar como no tener coche,  lavadora, o por ejemplo pasan frío en el invierno como se puede ver en este informe de la Fundación Adsis.

Dentro de estos entornos desfavorecidos las becas juegan un papel de vital importancia, todas las becas, pero además el trabajo de concienciación en el entorno familiar debería ser una prioridad, como han apuntando algunas ONG´s que ya trabajan en esta línea, tratando de reeducar a padres que hasta ahora no han considerado importante que sus hijos posean estudios e incluso se niegan. Si los padres que juegan un papel fundamental en el desarrollo lector de sus hijos, consideran que “estudiar no sirve para nada”, difícilmente sus hijos van estudiar. Es más, algunos buenos estudiantes se enfrentan a la imposibilidad de seguir estudiando bien porque no hay capacidad económica, o bien porque no se considera necesario en el entorno familiar. La reforma educativa que se ha planteado hoy en día obviamente se apoya en la cultura de no subvencionar  la educación a quien no pueda permitírselo. De esta forma el encarecimiento de las tasas y la ausencia de becas agrava todavía más la situación de todos estos jóvenes en riesgo de exclusión y no sólo eso, la exclusión se extenderá a otros sectores, dejando a más estudiantes fuera de la Educación y mucho antes. Cuando además, se fomenta la visión de los beneficiarios de becas como personas vagas, incapaces, que disfrutan de becas como las Erasmus, denominadas de manera coloquial “Orgasmus” en las que se da a entender que jóvenes universitarios se benefician de un dinero que les permite estar de “fiesta” por Europa, se vanaliza y desprestigia la capacidad de miles de estudiantes que han demostrado la utilidad de esas becas y que son precisamente aquellos que ahora se pueden plantear ser reclutados por países europeos con puestos de trabajo técnicos de gran cualificación, es decir nuestros investigadores e ingenieros. Además las becas Erasmus han fomentado el aprendizaje de otros idiomas en nuestro país, donde esto es una enorme asignatura pendiente. Numerosas voces ya ponen sobre la mesa la inminente privatización de la educación. Yo me pregunto, si es allí a donde vamos, a la privatización de la educación ¿qué sucederá con estos estudiantes en riesgo de exclusión de los que estoy hablando?  Presumo que aumentará el abandono escolar en los entornos menos favorecidos, menos gente llegará a la Universidad, incluso la FP se alejará como posibilidad para muchos y ¿qué haremos  con todos aquellos estudiantes que no tengan estudios, ni oficio? ¿cómo se ganarán la vida?, teniendo en cuenta que tenemos una tasa de paro juvenil que pasa del 50% y que un elevadísimo porcentaje de estos son jóvenes sin estudios ¿se habrá previsto de qué tendrá que vivir esta gente o serán abandonados a su suerte?

Hace poco un padre me comentaba ¿por qué tengo yo que pagar una beca para que la gente se vaya a estudiar fuera? Hay que saber que la beca Erasmus es un programa europeo, es decir los fondos de las becas salen de Europa. Recientemente el Ministerio se metía en un jardín con este tema al argumentar que el año que viene habría una reducción de estas becas y ser desmentida esta información directamente desde la UE.  En este artículo de El Mundo se puede ampliar más información al respecto. Este es un ejemplo de como el manejo de esta información hace que el ciudadano no tenga muy claro de qué se está hablando, fomentado por esta visión interesada de que los estudiantes subvencionados se aprovechan de una situación por encima de nuestras posibilidades. Recientemente se ha publicado la noticia de que muchos estudiantes becados del año pasado tendrán que devolver sus becas al no haber aprobado la mitad de los créditos, cosa que muchos no pueden hacer. Han sido bastante los estudiantes que han planteado vivir en una situación en bucle para estudiar, tienen que encontrar un empleo que les permita pagar las tasas, aunque pidan una beca, la beca les llega muchos meses después de tener que abonar las tasas por tanto, tienen que trabajar para adelantar ese dinero y algunos lo hacen a jornada completa porque además tienen que mantenerse fuera de casa o aportar dinero a la economía familiar. Si trabajan no tienen tanto tiempo para estudiar, si no tienes demasiado tiempo, o al menos el mismo que otros compañeros que sólo se dedican a estudiar, es fácil que no consigas aprobar todas  o no consigas sobrepasar del 6, si tienes que devolver la beca porque no apruebas los créditos suficiente al año siguiente tendrás que abandonar y además con una deuda, y así en bucle se evidencia que la educación cada vez más va a ser una cuestión de clase. Si además tenemos en cuenta que en los últimos años, además de las tasas de las carreras e incluso la Formación profesional, han subido y los masters universitarios en algunos casos han multiplicado su precio por dos y por tres, es más que evidente que la educación será un filtro social de clase que condenará a algunos a la exclusión y por tanto a la indigencia en un país donde no se apuesta por sectores económicos de producción, sino por el turismo, y los servicios donde ya sobra mano de obra no cualificada, millones de manos.

Mi querido barrendero

basuraQuerido barrendero:

Deberíamos subirle el sueldo hasta equipararlo con el de un diputado, al fin y al cabo su trabajo es más útil para los ciudadanos y las condiciones son bastante peores. Usted nos evita la suciedad en las calles, vela por la imagen de la ciudad, hace un trabajo de prevención de enfermedades, nos aleja las plagas de roedores y los turistas pueden pasear por las calles sin sentir que han venido a un vertedero a pasar su luna de miel. Con lo importante que es el turismo para este país, sustento de miles de negocios, de pueblos y ciudades, su papel es fundamental en el desarrollo turístico del país, más que lo serían las olimpiadas o lo fueron en otros sitios la Copa América o la Fórmula1. Aunque la suya sea una aportación más invisible, ahora nos damos cuenta de lo mucho que afecta su trabajo a nuestra economía, por eso debería cobrar como un político.

Esta mañana, como todos los días en mi barrio valenciano, he visto al chico que se encarga de la limpieza de esta zona, a menudo comentamos cómo van las cosas en este país mientras paseo a mis perros por el parque y él barre enérgico y con una sonrisa. Se queja muy poco pese a que somos unos cerdos, a veces hablamos de los residuos caninos que llenan el parque y que él quita del césped mordido y calvo, día tras día. Los lunes, me cuenta, es el peor día, pues parece ser que en el parque los Domingos familias enteras comen pipas, hamburguesas, pizzas, caramelos, beben latas y pese a haber cuatro papeleras, todo está en el suelo. Vamos que algunos se pegan unos fiestones en el parque que ni en el Space mientras los niños se columpian y arrollan a transeúntes con sus bicis y patines. Estos señores padres que hacen botellón en el parque a veces me riñen cuando tardo dos segundos más de lo debido en sacar la bolsita para recoger los excrementos de mis dos perritos de menos de 7 kilos. La gente es muy poco respetuosa, le digo al chico, sí, me contesta, muchas veces estás barriendo a su lado y oyes como dicen, lo tiro al suelo porque así estoy dando trabajo a éste. Todavía tendrá que dar las gracias porque el hecho de que seamos unos cerdos a él le da trabajo. Un trabajo por el que no llega a los mil euros y que le hace sudar la gota gorda día tras día. Constantemente pierden días de trabajo en forma de vacaciones forzosas a través de Eres parciales, sin cobrar. Sus condiciones de trabajo no son para tirar cohetes, pero alguno dirá, al menos tiene trabajo, que no se queje. Yo sólo pienso cómo nos miramos el ombligo, sólo nos quejamos cuando el tema nos afecta directamente y la falta de empatía en muchos casos es bastante escandalosa. Un ejemplo de los últimos días es la reacción de los periodistas de Canal 9, que pese a haber estado en esa situación que ahora denuncian durante casi 20 años, la verdad sólo ha salido de sus bocas cuando una irrevocable decisión los ponía de patitas en la calle y su credibilidad está mermada cuando muchos les preguntan ¿por qué no salisteis antes del armario?

Madriz está hecha un asco, con esta cantinela están en los madriles los transeúntes.
– Querido, están en huelga.- le digo al transeunte que sale en la tele en Más Vale Tarde.
– Si pueden hacer huelga, pero es que esto es un foco de infección.- me contesta.

Sí está sucio, sí huele mal, sí da mala imagen a los turistas, sí, sí, sí… pero, ¿qué parte del titular “Huelga del servicio de limpieza” no se ha entendido? Las huelgas son un incordio, son inoportunas, pero es el único medio que queda para la negociación. Más de mil personas se van a la calle en el servicio de limpieza de Madrid, no hay que ser muy listo para entender que la consecuencia directa es que Madrid estará más sucio siempre, pues mil personas menos, son muchas escobas menos, pero muchos de nosotros sólo vemos lo inmediato: Que nos molesta la basura que hay en la puerta de nuestras casas. Apuntan en las tertulias televisivas que lo sorprendente de esta huelga es que los ciudadanos, aunque molestos por la suciedad, entienden la postura de sus barrenderos y no se están quejando como lo han hecho otras veces y quizás tenga que ver con que, después de 5 años de crisis en los que los brotes verdes famosos sólo han servido para salvar la macroeconomía del país, es decir, que los bancos y empresas del Ibex sean más rentables y tengan más beneficios, etc., el ciudadano sólo tiene en la cabeza despidos, eres, bajadas de sueldo, recortes y paro, mucho paro, que por otro lado eso es lo que hace que seamos más competitivos de cara al exterior y ahora a todos les interese invertir en un país que está en venta a precio de saldo. Como ni usted, señor barrendero, ni yo, somos economistas, nos quedamos con lo nuestro, su huelga para evitar los despidos.

Recuerdo una huelga de transporte que provocó el caos durante nos días, parecía que el mundo se acababa, los estantes de las tiendas se vaciaban con rapidez, y numerosas voces reclamaban el apocalípsis. Se acababa la comida, la gasolina y los camioneros y transportistas eran culpables. Sí, quizás sea cierto que los ciudadanos están siendo más comprensivos con su causa si lo comparamos con pasadas huelgas en las que las quejas eran mayores y clamaban el fin de la huelga. Quizás le entendemos señor barrendero, o quizás hemos entendido que nos es necesario.

Todos los días, cuando vuelvo de pasear a mis perritos me pongo un café y busco varias noticias, sobre todo cómo andan Jorge y el resto de gente que se ha puesto en huelga de hambre y cómo va lo suyo, a ver si se ha avanzado en la negociación, si por fin conseguirán que no se ejecuten los despidos.

Aprovecho para contarle que mi barrio, pese a tener servicio de limpieza, bastante recortado, está hecho un asco y no es porque los chicos y chicas sean unos vagos y no curren, qué va. Es porque somos unos cerdos y porque tenemos menos presupuesto que otras zonas que a nuestra alcaldesa le interesan más limpias por los turistas y porque la gente que vive en ellas es más guay que la gente que vive en los poblats maritims, es decir, que se merecen un barrio más limpio que nosotros. No le digo lo limpio que está donde ella vive. Lo mismo ha pasado en la ciudad donde nací, donde ustedes ahora están en huelga, hay barrios periféricos que siempre están más sucios, parte de culpa seguramente sea de los que vivimos en ellos que somos “menos” cuidadosos, no lo discuto, pero otra parte tiene que ver con que Vallekas no es Serrano, Carabanchel, no es la Castellana.

Los trabajadores del servicio de limpieza están pidiendo comprensión, ante una presión que ya ha salido de nuestras fronteras y precisamente salir en la prensa internacional por la huelga de basuras, no gusta nada y ha hecho reaccionar a un contundente ayuntamiento que ha dado un ultimátum. Compresión para entender que no hay vuelta atrás, con mil trabajadores debido a un recorte del 33% está claro que Madrid estará más sucio. ¿Por qué la empresa aceptó con un presupuesto del 33% menos? Es una gran pregunta. En los planes de ayuntamiento, según explica este artículo de El País, estaba ya una reducción del 10% en el servicio de recogida de basuras, pero propuso un concurso donde las empresas pujaron ofreciendo el servicio por un importe mucho menor. De esos barros, estos lodos. Ahora la empresa plantea un Ere que supone el despido de 1000 trabajadores, aunque tras el comienzo de la huelga ha rebajado la cifra de despidos y la negociación está estancada. La cosa está complicada pues no hay visos de solución y hoy El País muestra cómo están las calles por distrito. Ayer decían los tertulianos que si el ayuntamiento sabía que iba a haber despidos, que si no lo sabía, lo cierto es que se firmó el contrato. Una concejal le recriminaba  al concejal de medioambiente hace unos meses que habría despidos, a lo que éste respondía que no era verdad. Vaya, la agorera concejala parece haber tenido  razón.

Querido barrendero, le han dado un ultimátum en el que sino llegaban a un acuerdo, enviarían a la salvadora empresa estatal Tragsa para asegurar que se cumplían los servicios mínimos, pero Tragsa que está inmersa también en un ERE, a través de Javier Canales respondía que la alcaldesa estaba siendo mal asesorada y que Tragsa no está para limpiar la mierda de los políticos, como se pudo ver en las noticias de La Sexta. Con lo que se gastan en asesores, Dios mío, cómo hacen esa selección de personal, ¿se la juegan a los dados? a dedo,  a dedo, se la juegan a dedo porque con la cantidad de parados sobrecualificados no me explico cómo se asesora tan mal a los políticos… Tela marinera, lo cierto es que la gestión de esta crisis va como va y los tertulianos hablan más de la factura política que esto le puede pasar al ayuntamiento de Madrid y su alcaldesa, que del problema en sí: Los despidos del servicio de limpieza.

Querido barrendero, tenga usted paciencia para aguantar, como la están teniendo los ciudadanos. Abríguese bien que empieza a hacer frío, aunque, qué le voy a decir yo usted que trabaja en la calle y conoce mucho mejor que yo lo qué es el frío de Madrid, que se mete en los huesos y no se va. Si necesita echarse un traguico para entrar en calor, dígale al camarero que le eché de esa botella aguardientá que si se bebe a palo seco cuesta tragar porque quema allá por donde pasa, pero con este frío en los huesos, el carajillo es lo mejor.